domingo, 25 de diciembre de 2016

PICO DE LA GALLINA (MONTES PROPIOS DE JEREZ) (18 DIC 2016)

Los denominados Montes Propios de Jerez están en pleno Parque Natural de Los Alcornocales y fueron una donación del rey Fernando IV a la ciudad de Jerez en 1300 y en la actualidad tienen una extensión de algo más de 7.000 hectáreas. En este extenso terreno se ubica la Sierra de la Gallina y su mayor altura, el Pico de la Gallina que con sus 798 metros será el objetivo del sendero. Esta ruta es una de las más largas que se puede realizar en los Montes Propios, y podremos disfrutar de toda una variedad de flora y fauna típicas del biotopo por antonomasia del parque, el canuto, así como de las afloraciones de rocas areniscas del Aljibe totalmente cubiertas de musgos y líquenes. Para la realización del sendero del Pico de la Gallina es necesario obtener permiso del Ayuntamiento de Jerez que puede solicitarse online, acostumbrados a otros permisos que a veces se vuelven toda una odisea, en este caso todo funciona a la perfección, respuesta rápida y sin problemas, así que sólo agradecimientos a quién los está gestionando.

SOLICITUD DE PERMISO ONLINE

Distancia: 12,71 kilómetros.
Tiempo: 6 horas 50 minutos.
Dificultad: Moderada.

Punto de espera: 36º34.197'N - 5º36.142'W
Dejamos el coche en: 36º34.216'N - 5º36.075'W

Podéis descargaros el track clicando en la siguiente imagen (en rojo tramo efectuado por equivocación):

Nos habían emplazado a estar a las 09,30 horas en el punto de acceso y allí estábamos. La entrada al sendero está cortada con una cancela con candado y hay que esperar que llegue la persona encargada de facilitarnos el paso. Con puntualidad suiza este señor aparece por allí, saluda y nos indica amablemente un lugar dónde podremos aparcar, un poco más adelante de la casa.

 Explanada dónde dejamos el coche siguiendo las indicaciones recibidas.

Un porcentaje importante del recorrido se hace por pista, aunque más aburrido también resulta más cómodo y en un sendero en principio largo como éste, pues se agradece.

Nosotros tenemos dos velocidades de paso: lento y muy lento. Disfrutamos de cada rincón y este sendero es "puro Alcornocales", así que veo motivos de foto a cada paso.
 
Hasta el Pico de la Gallina todo el tiempo iremos subiendo lo que nos permite empezar a tener buenas vistas, rápidamente. La primera de ellas sobre el Valle de la Harda o Jarda (and.). En el centro de la imagen podemos ver la Laguna del Parral, lugar dónde desemboca el arroyo de igual nombre.

A pesar de estar recientemente preparado, el camino dispone de pocas indicaciones lo que unido a la gran cantidad de veredas, pistas y desvíos posibles pues aconsejan el uso del gps para evitar despistes. Esto fue y es un coto de caza por lo que las huellas de los vehículos todoterrenos y pasos de cazadores lo tienen todo muy marcado. En negro la ruta de ida, y en rojo y si no nos perdemos pues será por dónde presumiblemente enlazaríamos al regreso.

Llegamos al manantial de Abajo del canuto de Las Palas, gracias al cartel nos percatamos de él, está muy escondido.

Todo el bosque rezuma tranquilidad, paz y verdor, sobre todo ahora que ya no escuchamos los ladridos de decenas de perros, encerrados en jaulas para gallinas, que tienen cerca de la casa del ¿guarda? y que durante bastante rato perturbaron la paz del lugar.

Un enorme ojaranzo (Rhododendron ponticum sub. baeticum) llama mi atención, desgraciadamente falta mucho para verlo en flor, un espectáculo al que somos fieles año tras año.

La pista sigue y una alfombra de hojas secas le da un color especial mucho más bonito.

Esta imagen se repetirá hasta la saciedad, todo el camino está usurpado por comederos y bebederos utilizados para crear querencia en corzos y otros animales susceptibles de ser cazados, y excesivamente cerca de ellos, los aguardos para el cazador. Supongo que lo más importante será la satisfacción de quién paga.

Otro cartel nos anuncia que estamos en el manantial de Enmedio.


Con muy poca agua por cierto, a pesar de las lluvias caídas. Un color rojizo delata la composición ferrosa de la emanación.

Un centenario quejigo con una forma curiosa, parece una mano abierta con la palma hacia arriba.

Desde un claro de la pista nos encontramos un mirador improvisado. A lo lejos divisamos Algar y a su espalda, la Sierra de Aznar. WP MIRADOR.

Y a su izquierda, Arcos de la Frontera, en la línea de horizonte tras Arcos, divisamos lo que creemos se trata de la Sierra de Gibalbín.

La alta humedad se hace patente en los troncos de los árboles, colonizados por helechos (Polipodios), musgos o como en este caso por líquenes, este de la foto se trata de Lobaria pulmonaria.

Seguimos por la pista y vemos Arcos desde un nuevo ángulo, y parte del pantano de Guadalcacín (octubre 2014).

¡Vaya! Trabajo para el personal de mantenimiento. Estamos a punto de dejar el alcornocal y entrar en un pinar de repoblación, en su mayor parte con Pinus nigra.

Seguimos tomando altura y eso nos permite una gran visual. Nuevamente Gibalbín, Arcos, Sierra de Aznar y Algar, también divisamos la Sierra de las Cabras incluso el Tajo del Águila, (enero 2016). Casi oculta por la Sierra de las Cabras está la Sierra de la Sal y la Garganta de Bogas (octubre 2014).

Una planta con bayas rojas llama mi atención, se trata de Ruscus aculeatus.  De amplio uso medicinal por sus propiedades vasoconstrictoras y antiinflamatorias.

¿Adivináis de qué parte sopla el viento de levante?

Un cartel nos indica la dirección que debemos tomar para llegar más rápidamente al pico. En rojo marcado el lugar por dónde deberíamos llegar al regreso.

En este último tramo la pendiente se hace un poco más exigente.

Sin lugar a dudas este es el tramo más feo de todo el recorrido, nos incorporamos a un amplio cortafuegos que parece recién arado y que con las lluvias caídas es un barrizal.

A escasos 700 metros tenemos el Pico de la Gallina, del que tampoco podemos decir que sea ni siquiera algo bonito, pero ya que hemos llegado hasta aquí pues subiremos.
 

A nuestra derecha un nuevo cartel nos indica la distancia al pico y el camino de regreso.

Un último repecho nos llevará al pico usurpado por una horrenda caseta con muchos cables y antenas.

A pesar de las nubes bajas, las vistas son buenas, parcialmente cubiertos el Torreón (subido en mayo de 2014)  y los picos de la Sierra del Endrinal (marzo 2015), Sierra de la Silla (abril 2016), Sierra del Pinar (mayo 2015) y Sierra del Caíllo (abril 2014).

Por esta zona vemos numerosas setas, y aunque no tengo ni idea de micología me atrevo a ponerles nombre (se admiten sugerencias), esta primera pudiera tratarse de Leratiomyces ceres o Amanita muscaria, aunque me inclino por la segunda.

Laccaria laccata

Agaricus arvensis
.
Y para terminar, Gymnopilus suberis

Para acceder al pico tendremos que pasar esta pesada cancela.

No sé si existe otra vía de acceso más fácil. Yo pasé por dónde marca la flecha, es una cornisa de unos tres metros de largo y a pesar de la adherencia de la arenisca, hay que poner mucha atención, un resbalón con caída puede resultar fatal. Como digo sólo son tres metros, pero mucho cuidado. Es el único lugar que estimo peligroso, el resto carece de dificultad.

Ya sólo nos queda disfrutar de las vistas, lástima de lo brumoso del día. Por allí lejos, Algar, Arcos, Guadalcacín y en el centro, el Valle de la Harda y a su derecha el cortijo de La Cañada. A la derecha por allí arriba, el pantano de los Hurones.

Al este, la Sierra del Endrinal, Caillo, Líbar y el Salto del Cabrero (noviembre 2013).

Al sureste y cerca del Salto del Cabrero, Coargazal y Jauletas, y al fondo las Sierras de Líbar, Juan Diego y del Palo. Al fondo "total", la Serranía de Ronda.

Y al suroeste, la Sierra del Aljibe (enero 2014), apreciamos perfectamente el Pico del Montero, el Aljibe que con sus 1.092 metros es la máxima altura del parque natural de Los Alcornocales y el inconfundible Picacho (noviembre 2013).


Mi compañera de caminos me dice que desde su mirador se ve todo, no hace falta subir más.

Y por supuesto, la foto de rigor.

Al Sur, el impasible Peñón de Gibraltar, pellizco que nos tienen dado.

Y en dirección al pantano de Guadalcacín, el camino de llegada e ida.

Un último vistazo al pico.

Accedemos a la pista que nos indica el cartel, y vemos que la misma se pierde para entrar en una zona de campo a través, al no llevar track compruebo en el gps que el camino nos llevaría directamente a la pista dónde se encuentra la Fuente de los Machos, por lo que ante la duda y la falta de señalización, opto por confiar en San Topohispania y seguir el camino marcado en el plano topográfico.

Esta pista se pierde pero afortunadamente veo que solo son unos cuarenta metros los que nos separan del camino que buscamos. De hecho, ya desde aquí podemos verlo. Una vez en casa pude comprobar que si hubiésemos acertado con la ruta que recomienda el cartel informativo hubiésemos tenido que realizar casi 800 metros campo a través o veredas muy difusas y unos 300 metros de pista hasta llegar a la Fuente, en cambio siguiendo el camino marcado en el gps, todo se queda en algo más de 200 metros con lo que nos hemos ahorrado casi un kilómetro de recorrido.

Si no fuese por el cartel indicativo, la Fuente de los Machos también pasaría totalmente desapercibida.


El suelo tapizado de hojas secas, y la humedad y cerrado del bosque, dan una imagen misteriosa que por la noche bien pudiera ser usada para cualquier película de miedo.

La vena fotográfica que llevo dentro hace que nuestras paradas sean múltiples, en cualquier claro encuentro motivos para fotos inolvidables.

Siempre se ha relacionado al Parque Natural de Los Alcornocales con la niebla, pero nadie lo hace con el agua, y creo que es precisamente lo que es este parque, un auténtico Parque de Agua, arroyos, correntías y manantiales aparecen por doquier. WP ARROYO4.

Nuevamente algo llama mi atención, una formación rocosa muy blanca, inspeccionado el lugar se trata de roca recubierta de liquenes secos, varios surcos horadados por el agua denotan que por aquí y en épocas propicias el agua fluye en cantidad. WP PIEDRA BLANCA.

Las nubes se han disipado algo, pero las que están sobre las Sierras del Pinar, Endrinal y Caíllo, se niegan a hacerlo, aún así ya podemos identificar varios picos.

Un leve rumor de agua hace que giremos a la izquierda, y tras una charca podemos ver una cortina de agua que cae de la roca. Consultada la base de datos de CTF vemos que esta surgencia no está catalogada así que damos buena cuenta de ello. WP MANANTIAL.


Por esta zona existen muchas afloraciones rocosas y entre ellas, encontramos ventanas dignas de fotografiar.

Al inicio del sendero nos fijamos en un hueco abierto en la roca muy por encima de nuestro nivel. Ahora lo tenemos mucho más cerca y por debajo. Parece un abrigo y no estaría mal poderlo visitar algún día.

En este lugar y por falta de un track guía cometemos la equivocación del día. Supuestamente deberíamos ir bajando todo el tiempo pero en este lugar la pista más ancha comienza una leve subida y al ver otro carril que se abre a nuestra derecha y en sentido descendente pues sin dudarlo un momento tiramos por él. WP A DERECHA. No debemos pillar este desvío, hay que continuar por la pista más amplia o sea, girar a la izquierda.

Esto nos permite nuevas perspectivas y más cercanas del Valle de la Harda o Jarda, y de la Laguna del Parral. A la derecha de la laguna vemos el Cortijo de La Cañada.

Aunque no le he comentado, todo el camino está lleno de madroños (Arbutus unedo) de buen porte, pero curiosamente y a pesar de las fechas en las que estamos, no tienen frutos y están repletos de flores, probablemente la falta de frío los lleve retrasados este año, recuerdo haberlos visto en años pasados con frutos maduros desde finales de noviembre

Vadeo del Arroyo de Las Palas, aprovechamos para limpiarnos las botas de barro que a estas alturas ya van algo embotadas (valga la redundancia), trabajo inútil porque volveremos a pringar más adelante. WP VADEO.

Estamos a unos cuatrocientos metros de conectar con la parte común del sendero. Ya sólo nos queda llegar al coche. Una vez en casa y estudiado el track vemos que gracias a nuestra equivocación hemos acortado el recorrido en algo más de dos kilómetros y lo más importante, hemos evitado caminar por terrenos "fuera de pista" durante al menos un kilómetro, lo que ha permitido que nuestro paso por este lugar haya sido menos perturbador que habiendo completado el recorrido por la ruta recomendada en los carteles. Sin dudas, si hubiésemos contado con un track fiable o existiese una señalización más clara y abundante, esto no habría pasado. Cosas del camino, pero la seguridad debe primar ante todo y para eso un buen track es algo indispensable.

Un mini video. 360º desde el Pico de la Gallina.

Y ya sabéis, búscanos dónde haya un sendero, una montaña, un árbol, dónde un humilde musgo espere paciente el deshielo, búscanos dónde el buitre leonado se siente invencible o dónde la pequeña Langeii desparrame su perfume, búscanos y si nos encuentras, será un placer saludaros.

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