viernes, 5 de agosto de 2016

LAS TORCAS DE LOS PALANCARES (CUENCA) 4 JUN 2016

CUÁNDO LA TIERRA COLAPSA
El Monumento Natural de Palancares y Tierra Muerta con más de 18.000 hectáreas es el más extenso de Castilla La Mancha y se encuentra justo en el centro de Cuenca, en él se ubican las famosas Torcas de Los Palancares, grandes hundimientos de forma circular, creados por la erosión de la roca caliza presente en el suelo de estos montes, siendo uno de los conjuntos kársticos más importantes de España. Hay más de 30 torcas cada una con un nombre, el cuál viene determinado por su tamaño, antiguos dueños, características curiosas, o a antiguas leyendas que se han conservado hasta la actualidad.
La más grande es la Torca Larga con más de diez hectáreas (unos veinte campos de fútbol), la más profunda la Torca de Las Colmenas con noventa y un metros de profundidad, la menos profunda Torca Llanilla con apenas dieciséis metros de honda, y las más inaccesibles y bonitas, la Torca del Lobo y de La Novia, con paredes verticales infranqueables.
En vez de realizar uno de los recorridos oficiales nosotros realizaremos un circular algo mayor y podremos acercarnos a dos impresionantes árboles catalogados como "Árboles Singulares", se tratan de los pinos conocidos como Abuelo y Candelabro, a los que se les estima una edad superior a quinientos años.

Distancia: 10 kilómetros.
Tiempo: 4 horas 15 minutos.
Dificultad: Baja.
Dejamos el coche en: 40° 01.401'N - 1° 57.546'W

Podéis descargos el track clicando en la siguiente imagen:
http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=14223010
 Una imagen del Ráster nos dará idea de lo extraordinario del lugar.

El coche se queda en un amplio aparcamiento justo al inicio de los recorridos oficiales, allí una pequeña construcción sirve de punto de información y nos podrán dar una idea de lo que vamos a ver. Aunque veremos bastantes torcas, aquí sólo pondré algunas reseñas de las más relevantes ya que aunque todas son distintas, todas son iguales geológicamente hablando.

Acabamos de salir y ya vemos una de las grandes torcas, se trata de la Torca del Agua. Las torcas son en sí pequeños ecosistemas únicos con una enorme riqueza biológica. La vegetación más abundante de los Palancares son los pinares de pino negro (Pinus nigra), pero la riqueza de su suelo, una mayor humedad y un microclima en el interior más benevolente que en el exterior, permiten que en su interior haya una vegetación mucho más especial y escasa, como son por ejemplo avellanos, tejos, arces y sauces.

La inmensidad del lugar sólo es apreciable tomando referencias conocidas.

Aunque el terreno es relativamente llano, algunos repechos nos harán sudar sobretodo si lo realizamos en un día caluroso como el de hoy, afortunadamente algunas nubes nos dieron algún respiro.

En algunas de ellas será difícil apreciar la profundidad que tienen ya que la profusa vegetación nos impedirá ver el fondo de las mismas. Esta imagen corresponde a la Torca del Pancho.

La Torca Honda haciendo gala a su nombre.

Casi sin darnos cuentas llegamos a la más bonita de todas conjunto a la de la Novia, se trata de la Torca del Lobo, nos sorprende su casi perfecta circunferencia y lo cortado de sus paredes.

Como ya viene siendo habitual en nuestro periplo conquense, aquí también nos topamos con otras leyendas, según cuentan la Torca del Lobo debe su nombre a un suceso del pasado cuando la presencia de lobo ibérico era normal en esta zona. Dicen que:

Zacarías, un pastor que tenia un pequeño corral donde guardaba sus ovejas, noche tras noche, veía como eran atacadas por los lobos de la zona, así que junto con un grupo de pastores de las cercanías se decidieron a acabar con todos estos lobos.
Cuando se pensaban que no quedaba ni uno sólo, una noche de invierno Zacarías encontró otra de sus ovejas muerta, por lo que cogió su rifle y se decidió a adentrarse en el bosque a acabar con este lobo, cerca de la zona de la torca que hablamos, vio algunas huellas de lobo en la nieve, así que decidió seguirlas, y estas le llevaron a las cercanías de una pequeña cueva que había en las paredes de la torca y esperó a que el lobo apareciera de nuevo.
Al cabo de un buen rato y con Zacarías casi congelado del frío apareció el gigantesco lobo, así que el pastor disparó rápidamente y solo logró herirle en la pata, de manera que fue bajando hasta la cueva para acabar con él, con tan mala suerte que Zacarías resbaló y cayó.
El lobo que vio como el pastor caía se acercó a Zacarías que gritaba asustado pensando que el lobo le comería, pero todo lo contrario, le agarró de la pelliza y lo pasó al interior de la cueva, donde le dio calor y alimento para que no muriese de hambre y frío.
Tras varios días en la cueva Zacarías volvió al pueblo y contó a todos los vecinos lo que le había pasado, los cuales le tomaron por loco, pero no le importaba, el había descubierto un gran amigo en el lobo y desde este día, pasaba todas las tardes por la torca a llevarle carne y jugar con el como si de un perro se tratase.

La leyenda aunque bonita sólo es eso, una leyenda, ya que a esta torca sólo es posible bajar utilizando cuerdas para el descenso vertical.

Aunque el ángulo no es bueno, sí que nos permite ver como en el terreno llano aparece un gran agujero circular, producto del hundimiento.

Nos llama la atención un pequeño declive del suelo, nos acercamos y vemos la boca de una sima, sin lugar a dudas aquí se formará una nueva torca, sólo es cuestión de tiempo, de tiempo geológico, claro.


Mirando hacia abajo parece como si el centro de la misma siguiera tragando materiales.

Nos acercamos todo lo posible al filo y apreciamos con mayor claridad, si cabe, la altura de sus paredes.
 

Ya de regreso nos salimos del camino para acercarnos al pino Candelabro, llamado así por la forma tan peculiar de sus seis ramas. Un Árbol Singular de más de quinientos años y con una forma realmente extraña para ser un pino.

Realmente inmenso.

La última torca que veremos será la Torca de la Novia, su reducido tamaño nos permite ver el fenómeno a menor escala.

La Torca de la Novia tiene muchas de sus paredes invadidas por hiedras, que aprovechan la humedad y el frescor de la sombra. Un auténtico biotopo dentro del torcal.

Aún siendo de pequeñas dimensiones, impresiona ver la altura de sus paredes.

Y para terminar la entrada os cuento otra leyenda que adorna esta torca:
Cuentan que hace muchos años en un pueblo muy cerca de este paraje vivía una joven a la cual sus padres le habían arreglado una boda con un hombre rico de otro pueblo cercano. Pueblo ubicado al otro lado de la Sierra de los Palancares, llamado Cañada del Hoyo.
Los padres no lo sabían pero la muchacha estaba enamorada de un joven de su pueblo y este le correspondía. La muchacha se lo contó a sus padres, pero estos viendo que el enamorado era pobre, la obligaron a comprometerse
con el pretendiente rico.
La muchacha estaba muy triste y desesperada, aunque todo el mundo pensaba que se había resignado y terminaría aceptando al esposo impuesto. Cuando llegó el día de la boda, la muchacha con toda su familia en carruajes se dirigían por el camino de los Palancares a la boda, que se celebraba en el pueblo del novio y al pasar por esta torca la muchacha se arrojó al vacío acabando con su vida. Desde este momento la torca se llamó La Torca de la Novia como símbolo y recuerdo de este triste episodio.

Un video del lugar.


Y ya sabéis, búscanos dónde haya un sendero, una montaña, un árbol, dónde un humilde musgo espere paciente el deshielo, búscanos dónde el buitre leonado se siente invencible o dónde la pequeña Langeii desparrame su perfume, búscanos y si nos encuentras, será un placer saludaros.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por tu visita.