martes, 19 de abril de 2016

NACIMIENTO Y CASCADAS DEL HUÉZNAR (SIERRA NORTE DE SEVILLA) 9 ABR 2016

Las Cascadas del Huéznar es una zona del río del mismo nombre donde se encuentra una serie de saltos de agua y pozas que surgen, al caer las aguas sobre peculiares formaciones calizas conocidas como travertinos. A lo largo de estos saltos de agua, llamados también Las Chorreras, el río recorre su cauce con abundante agua cristalina rodeados de un paraíso vegetal que confieren a este lugar de una espectacularidad difícil de superar. Este conjunto de cascadas fue declarado Monumento Natural en 2001.
Aunque el lugar está diseñado para poder acceder hasta él en coche, nosotros haremos un circular que también nos permitirá disfrutar del paisaje idílico y rebosante de frescor y riqueza que las rodea.
Este recorrido no sólo nos permitirá conocer la zona de las cascadas, ya que como preámbulo también visitaremos el nacimiento de dicho rio, lugar peculiar ya que el agua brota del suelo a borbotones, recibiendo por ello el sobrenombre del "Borbollón".

Dejamos el coche en: 37º59.734'N - 5º39.227'W.
Distancia: 6,16 kilómetros.
Tiempo: 3 horas.
Dificultad: Baja.
Podéis descargaros el track clicando en la siguiente imagen:
http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=12935093

Dejamos el coche a la salida de San Nicolás del Puerto, en un aparcamiento en la calle Tinado, frente al puente romano y desde allí nos desplazaremos hasta el lugar del nacimiento por las calles del pueblo.

La zona del nacimiento está convertida en una bonita y tranquila Área Recreativa/plaza del pueblo, lugar que invita a quedarse allí mucho más tiempo del que disponemos. WP NACIMIENTO RIO HUÉZNAR.

El lugar dispone de diferente cartelería informativa que nos dan cuenta detallada del porqué de esas surgencias tan curiosas de agua.

Del fondo surgen borbotones y burbujas como si el agua hirviese. Este lugar también es conocido como "El Venero" o "El Borbollón".




Salimos por esta calle en busca de la Vía Verde, la cual tendremos que seguir durante un par de kilómetros.

La capacidad de relaciones públicas de mi compañera de caminos hace que haga amistad incluso con los borregos.

La Vía Verde tiene una longitud de casi 19 kilómetros y está construida sobre la antigua línea férrea que unía la estación de Cazalla-Constantina con el Cerro del Hierro y discurre, según el tramo, entre bosques galería, dehesas o pastizales.

Discurre paralela al cauce del río, que en este tramo es conocido como Arroyo del Pozuelo, lo que nos permite algún que otro acercamiento.

Nos salimos un poco del camino para ver un pozo aljibe a orillas del cauce del Arroyo de Los Parrales. WP ALJIBE1.

En las cercanías del túnel, en el cruce, giramos a la derecha. WP TUNEL.

Unos metros más adelante nos salimos de la Vía Verde, y caminamos entre el cauce y una alambrada que dejamos a nuestra izquierda. WP SALIDA VÍA VERDE.

El paisaje cambia totalmente, dejamos la anodina vía verde y nos introducimos en un bosque galería de olmos, fresnos, sauces, alisos, madroños, durillos y zarzas, muchas zarzas, cuidado al caminar. El rumor de agua empieza a hacerse más patente.

Rápidamente llegamos al primer salto y más grande. Hemos entrado en lo que se conoce como Travertinos del rio, un travertino son unas especies de escalones (por llamarlo de alguna manera) formados por aguas ricas en carbonato cálcico que crean formas de toboganes y cortinas de agua en una zona de falla o depresión.

Además, no sólo compensan la acción erosiva del agua sino que a veces provocan un recrecimiento que pueden provocar su avance y aumento de altura. WP CASCADA1.

Desde otro ángulo. Desgraciadamente esta zona es muy concurrida y es difícil sacar fotos limpias, aunque por suerte para nosotros, en esta época del año y ya entrada la tarde no hay demasiada gente y ningún bañista. El baño está prohibido pero ya sabemos como anda el patio de la educación.

A pesar de que el caudal de agua no es alto, los saltos son magníficos. Este agua del Ribera del Huéznar es rica en carbonatos que proceden fundamentalmente del acuífero kárstico de Guadalcanal-San Nicolás del Puerto.

Cuesta trabajo dejar esta primera cascada pero hay que seguir la ruta.




El camino está perfectamente señalizado por lo que rápidamente llegamos al segundo salto reseñable.

Y al tercero. 



Dan ganas quedarse aquí disfrutando del rumor del agua y el frescor ambiental, pero debemos continuar la ruta. Justo dejar el margen del rio llegamos al Área Recreativa El Martinete dotada de mesas, bancos y un amplio aparcamiento.

Nos estamos acercando a la antigua Central Hidroeléctrica que está rodeada de una alambrada, en la esquina que marco existe una angarilla que debemos cruzar necesariamente para poder acceder a la vereda de regreso.


Esta vereda también es un auténtico deleite (de momento) limpia y discurre por una huerta sembrada principalmente con membrillos, además discurre paralela al cao (acequia que canalizaba el agua a la central hidroeléctrica).

Esta canalización tiene al menos 150 centímetros de profundidad, bastante más de lo que habitualmente llevamos visto.

Algunos de los membrillos aún conservan una magnífica floración.

Es peor que un niño, se pasa la vida jugando.

El camino discurre más o menos paralelos a la carretera que nos lleva a San Nicolás, siendo en esta cancela que nos encontramos a nuestra derecha por dónde nos incorporaremos a la misma.
Señalar que en este último tramo, más exactamente sobre los últimos veinte metros la vereda desaparece totalmente ya que ha sido "fagocitada" por las zarzas y tuvimos que abrirnos paso usando los bastones a modo de machetes, son muy pocos metros, pero aquí queda el aviso.WP INICIO TRAMO DIFÍCIL Y WP FIN TRAMO DIFICIL Y CANCELA.

Este último tramo lo haremos por asfalto, escasamente un kilómetro y con muy poca circulación, nosotros no vimos ni un coche pasar, pero aún así hay que transitar con cuidado.

Hemos llegado a lugar de partida y aprovechando el tamizado sol del atardecer sacamos una última foto al Puente Romano. Si el ayuntamiento de San Nicolás tomase cartas en el asunto, podrían quitar todas esas basadas existentes por delante, restos de un antiguo puente y la estética de la zona ganaría enteros. Y esto es todo, amigos.

Y ya sabéis, búscanos dónde haya un sendero, una montaña, un árbol, dónde un humilde musgo espere paciente el deshielo, búscanos dónde el buitre leonado se siente invencible o dónde la pequeña Langeii desparrame su perfume, búscanos y si nos encuentras, será un placer saludaros.

2 comentarios:

  1. Hola, me encanta vuestro blog, aunque siempre nos ha gustado mucho lo de hacer rutas, es ahora que mi hija ya tiene 16 años y muchas ganas cuando hemos retomado él senderismo.muchas gracias por orientarnos, quién sabe si nos encontramos por ahí, un saludo, susana

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  2. Me alegra que te guste, esto es como un mal vicio, empiezas por salir una tarde y al poco ya luces tus nuevas botas de marca y encima se gana en salud.
    Un saludo y gracias por tu visita.

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Gracias por tu visita.