jueves, 4 de febrero de 2016

TAJOS Y PICO DEL ÁGUILA (ALGAR) 31 ENE 2016

Saliendo desde la población de Algar este sendero nos llevará a los Tajos y Pico del Águila, en las inmediaciones del Embalse de Guadalcacín a través del paraje conocido como El Talancón.
Un lugar paradisíaco dónde podremos disfrutar de unas impresionantes vistas del embalse y su entorno.
Recorrido fácil sólo entorpecido por un paso algo difuso en su tramo final, y una subida que impresiona más de lo que realmente supone de dificultad ya que el ascenso, perfectamente escalonado y por un suelo de yeso cristalizado de perfecto agarre, nos permitirá superarlo sin gran esfuerzo.

Dejamos el coche en: 36º39.322'N - 5º39.525'W
Distancia: 9,72 kilómetros.
Tiempo: 5 horas 33 minutos.
Dificultad: Moderada baja.

Podéis descargaros el track, clicando en la siguiente imagen:
http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=12148088

El coche lo dejamos en unas plazas de aparcamiento en la calle de la Fuente, justo al lateral de la gasolinera ubicada a la entrada de Algar.

Al llegar a  Algar encontraremos que la calle dónde dejaremos el coche es dirección prohibida, son escasamente quince metros y con buena visibilidad pero nos obligará a dar la vuelta al pueblo para llegar a lugar de aparcamiento, justo algo más arriba. La ventaja es que así podemos ver algo del pueblo.

Enseguida y a nuestra derecha encontraremos la Fuente del Arroyo Moreno, una bonita y original fuente si no fuese porque además de presentar un estado de semi abandono está recibiendo aguas fecales procedentes de algún desagüe, el mal olor lo delata. Parece que está en proceso de rehabilitación.


Los primeros metros los hacemos por una carretera de asfalto con muy poca circulación pero aún así habrá que circular por la izquierda y con precaución. Rápidamente la carretera se bifurca, un cartel indicativo nos señala el camino hacia el complejo turístico Tajo del Águila, nosotros tomaremos la dirección hacia la derecha, y regresaremos por el otro lado. Este camino es conocido como la Vereda del Tempul.

Un cortijo a nuestra izquierda, la Finca Tres Caminos, propiedad de la familia Terry nos indicará que el asfalto se acaba, a partir de aquí entramos en un camino de arena en buen estado.

Todo este tramo está lleno de fincas y huertas. La Sierra de Aznar a nuestro frente rompe la monotonía del terreno.

Nos vamos acercando al pantano, y una cancela nos da paso al paraje conocido como El Talancón dónde el cerro del Pino marca la mayor altura de la zona.

En esta cancela varios "amenazadores" carteles indican que está prohibido el paso, propiedad privada, o ganado bravo suelto. Sea como fuere, esté es un camino con servidumbre de paso y no existe ningún problema en transitar por él, por otra parte el único ganado que vimos fue un rebaño de ovejas que pastaba tranquilamente por el lugar. Insistir en lo repetido mil veces, las vallas, puertas, pasos o angarillas hay que dejarlas tal como nos la encontremos.

El día amaneció con niebla pero el fuerte sol poco a poco terminó disipándola, no obstante, tuvimos la oportunidad de fotografiar parte del pantano sumergida en ella.

Otra cancela, esta vez abierta, nos introduce en el camino del Mimbral. Este camino llevaba a la pedanía del Mimbral, una pedanía de Jerez que hoy pertenecería a San José del Valle, en ella existía una ermita que quedó sumergida por las aguas con la ampliación del pantano de Guadalcacín y aún visitable cuándo los niveles de agua son bajos.

Aunque no se sabe con exactitud la fecha de construcción, está datada entre los siglos XVI y XVII, siendo la primera institución religiosa de la zona. Aquí unas imágenes de archivo.

Bibliografía y fotos: Cadizpedia.com

A nuestra derecha y fuera de imagen se encuentra el cerro del Pino y ya tenemos las primeras panorámicas del pantano, la Sierra de la Sal y la Sierra de Dos Hermanas como telón de fondo, con una flecha roja la primera parada del día. (WP PUNTA).

A nuestra derecha podremos ver el cauce parcialmente inundado del arroyo del Talancón.

Ya estamos en la punta, la disposición de las ramas secas parecen como si estuviese preparado un aguardo para cazadores, puede que por aquí pasen patos.

Nos dirigimos hacia el segundo waypoint del día (WP PUNTA2), una vez llegado allí compruebo que también podríamos haberlo hecho siguiendo la orilla del pantano y probablemente con más facilidad, el track que hice tampoco tiene dificultad pero haremos un paso mucho más lento ya que la infinidad de acebuches de bajo porte, ralentizarán mucho el paso y lo peor de todo, están llenos de cochinilla algodonosa que nos pondrán la vestimenta llena de puntitos blancos.

Pasaremos por las inmediaciones de un cortijo en ruinas.

Me llama la atención esta construcción, probablemente se trate de comederos para los animales.

Volviendo sobre nuestros pasos, nos dirigimos hacia la ladera de ese monte de la izquierda que nos llevará hacia los Tajos del Águila marcados con la flecha.

Este paso es fácil y nos permite darle un poco de vistosidad al recorrido.

Aunque en el track marco varios miradores, realmente da igual, todo este paso es mirador.

Restos de una antigua calera que parece resistir el paso del tiempo bastante bien, lo mismo fue limpiada no ha mucho, los ángulos de unión con el fondo están perfectos. Por la zona se ven afloraciones de yeso cristalizado, mineral mayoritario en la zona, lo que además de justificar la presencia de esta calera podría ser el responsable de la alta meteorización de la zona, al unirse un material soluble al agua (el yeso) con una zona de frecuentes lluvias.

Desde otro improvisado mirador, el sol todo el tiempo de cara impide buenas tomas, así que contraluz al canto.

En la parte alta del tajo existen dos promontorios que marcan las alturas máximas del lugar, el paso de uno a otro es realmente bello. Cuidado con no acercarse más de la cuenta al filo, la altura es considerable.

Camino del segundo promontorio.


Nueva vista panorámica, marcado con flechas los lugares visitados recientemente (punta2 y ruinas).

Un cortado impresionante.


También llama la atención algunos árboles que parecen desafiar la gravedad.

Sin lugar a dudas, sus raíces protegen de la erosión.



Antes de retomar el camino, bajo un poco intentando encontrar algún atajo hacia el embarcadero, que se encuentra al otro margen, parece posible pero el desnivel en la cara lateral de este monte es considerable y habría que tener muchísimo cuidado, así que iremos según lo previsto.

Marcada con una flecha otra de las paradas previstas, se trata del Mirador Alto.

Una grieta a modo de sima tiene socavada la porción de monte por la que bajamos, es cuestión de tiempo que este trozo se desplome. WP SIMA.

Durante un tramo repetiremos camino pero de vuelta, que dejaremos para girar a la derecha en busca de la formación rocosa que da nombre al lugar, el Pico del Águila.

Desde aquí impresiona, un auténtico cuchillo al aire. Otro árbol amigo del abismo, pero en este caso creo que sus raíces no harán mucho bien a la sustentación de la roca.

Junto al pico, imposible ir más allá. Se trata de una formación caliza de unos veinte metros de altura.

Ya tenemos más cerca las instalaciones del complejo turístico, en ese edificio grande se ubica el bar, por dónde pasaremos dentro de poco.

Vamos bajando en busca de un lugar adecuado para cruzar el cauce del arroyo del Águila, por el camino encontramos algunos palos de colores que a modo de balizas indican dos pequeñas rutas por la zona con salida desde el complejo, la ruta Naranja que nos acerca hasta el Pico del Águila, la ruta Amarilla, que es continuación de la Naranja y que nos llevaría hasta los tajos.

Sobrepasado el cauce una portezuela nos abre el paso a las inmediaciones del complejo. WP ANGARILLA3.

Un último vistazo al Pico del Águila antes de perderlo de vista definitivamente.

Al frente la zona conocida como Los Cuquillos, y al fondo la sempiterna Sierra de la Sal.

Las vistas aunque repetitivas no cansan.

Bueno, llegamos a la terraza del bar dónde algunos clientes nos dan envidia tomándose unas fresquitas cervezas bajo el agradable sol, sabemos que si nos sentamos ya sería difícil acabar con el camino previsto, así que haciendo de tripas corazón, pasamos de largo.

Y tomamos el camino empedrado hacia la derecha.

Un bonito mirador con bancos de piedra nos entretiene un rato. WP MIRADOR COMPLEJO.

Desde allí podemos ver los Tajos del Águila en toda su grandeza. En lo alto del todo los dos pequeños promontorios visitados hace poco.

El camino empedrado nos lleva al embarcadero. Cuándo llegue mejor tiempo vendremos por aquí para darnos unas vueltecitas en las canoas y tomarnos esa cerveza que hoy no pudo ser.

Desde abajo el filo del cuchillo se ve "afiladísimo".

Algunas de las instalaciones del complejo.

De regreso del embarcadero seguimos por el bonito camino empedrado. Justo en el chozo de enfrente debe existir una veredilla continuación del sendero.

Aunque no lo parece, es por ahí.

Un bonito y fresco paso en galería nos lleva a un puente (WP PASARELA) que nos abre paso al Mirador Alto.


Desde aquí tenemos vistas privilegiadas a la Vega Hundida (una rica zona agrícola que quedó cubierta por las aguas). Al fondo y casi imperceptibles (el sol sigue fastidiando) está el Manantial del Tempul y el Castillo. Ambos con una historia apasionante.
El actual acueducto del Tempul es una obra de ingeniería realizada en 1864 y comunica el manantial con Jerez. Su trazado es muy parecido al efectuado por los romanos en su famoso acueducto de Gades, construcción de algo más de 60 kilómetros y una de las obras más importantes de Hispania y se cree que el quinto más importante de todo el Imperio, según estudios actuales se data en la época del emperador Claudio (siglo I a.C.) y construido para llevar agua hasta la ciudad de Gades.

Con un poco de zoom. Del castillo sabemos que fue construido en el siglo XIII por los árabes, y tras varios cambios de mano entre árabes y cristianos fue arrebatado en el siglo XIV a la ciudad de Algeciras por el Infante de Castilla don Pedro. De la importancia del lugar hablan las continuas rencillas, guerras o peleas internas que durante cuatrocientos años tuvieron lugar por el control del castillo y por tanto, del manantial, siendo Felipe V el que ordenó en 1701 que se confirmasen los privilegios concedidos a Jerez por el rey Alfonso XI en 1371.

Antes de abandonar el Mirador Alto no nos resistimos a dar una nueva mirada al entorno.


Nuevamente entramos en una zona cerrada pero con una vereda bastante clara. Probablemente sea la única parte dificultosa del recorrido, nos tendremos que "resfregar" con algunos matojos pero durante poco tiempo.

Rápidamente llegaremos al pie de una subida que nos llevará al mirador oficial del Tajo del Águila. Desde abajo puede parecer algo complicado pero nada más lejos de la realidad, la subida está perfectamente escalonada y el firme "bien firme", roca viva de yeso cristalizado darán a nuestras botas un agarre perfecto, así que despacito se sube sin apenas esfuerzo.

Otro árbol funambulista. Para quién discuta que las raíces influyen en el mantenimiento del suelo.


Ya hemos subido más de la mitad y sin problemas.

Paramos para tomar un poco de aire y otro disfrute visual. El Mirador Alto ya queda bajo.

Y la Vega Hundida y Manantial del Tempul se ofrecen algo más cercanos. Al fondo izquierda la Sierra del Aljibe, la Sierra de las Cabras y la Sierra de la Sal unidas por la Garganga del arroyo de las Bogas también conocida como Boca de la Foz, ya visitadas.

En el mismo mirador podemos encontrar esta placa y unas piezas de piedra machi-hembradas que formaban parte de la canalización original. ¿Se imaginan cuánto trabajo supuso hacer casi sesenta kilómetros contínuos a base de estas piedras talladas? Probablemente hoy día no habría dinero para pagarlo.

También un mosaico de azulejo nos compara el antiguo recorrido del acueducto romano con el actual. Está claro que los romanos a pesar del "pecho de lata" y el "cepillo de barrer en la cabeza", sabían lo que se traían entre manos. Un imperio no lo levanta cualquiera.

Bueno, ya sólo nos queda volver por la carretera al punto de partida. A nuestra izquierda bungalows y cabañas de madera pertenecientes al complejo.

Al fondo la Sierra del Pinar y la del Endrinal como guardaespaldas perpetuos de Algar.

Y a su derecha, la Sierra del Caillo y por detrás las de Líbar y Mojón Alto.

Para finalizar una última imagen de Algar bajo el sol del atardecer, con las incomparables Sierra del Pinar y la de Las Cumbres a su izquierda. También vemos al Torreón y Monete en la primera, y al San Cristóbal en la segunda, incluso se aprecia el Puerto de las Cumbres.

Y con este mini video sacado desde el Mirador Alto, acabo la entrada.

Ya fuera de programa, algunas fotos de Arcos, esta mañana nos llamó la atención el tajo de Arcos, conocido como Peña de Arcos y a la vuelta paramos para sacar algunas fotos, aunque antes estuvimos viendo el Puente de San Miguel, inaugurado en 1920 y construido a raíz de la destrucción del antiguo puente de piedra existente en las inundaciones de 1917.

La Peña es una formación geológica originada por la acción erosiva del rio Guadalete que al discurrir por una zona de caliza provoca una erosión diferenciada que forma meandros y dos tajos de gran altura. Cual centinelas altivos, en lo alto destacan de izquierda a derecha:  el Castillo Ducal, la Basílica de Santa María, la Iglesia de San Pedro y la Iglesia de San Agustín. Impresionante.

También nos llamó la atención este molino harinero, se trata del Molino del Algarrobo. Allí se acumulan piedras de moler, algunas sin estrenar, muestras de un pasado mucho más glorioso.

Podemos ver varios tipos de piedras, algunas usadas.
Con diferentes diseños según su utilidad.
Incluso piedras que, al menos aparentemente, nunca fueron usadas. En esta podemos leer la siguiente inscripción: DUPETY ORSEL - LA FERTE SOUS JOUARRE.
El sello de la casa que dice: Grande Société Meuliére Dupety Orsel & Cie de La Ferté sous Jouarre (France).
La Ferte sous Jouarre es una población del distrito de Meaux (Ile de France), situada a unos 55 kilómetros de París y fue considerada como la capital mundial de las piedras de molino, además de exportar a toda Europa, también lo hizo a América incluso a Nueva Zelanda.

La parte principal del molino se encuentra en bastante buen estado y tiene un gran interés y atractivo turístico y creo que merecería una atención especial por parte del ayuntamiento de Arcos, no haría falta mucho dinero para su puesta en valor.




Es una pena la suciedad que presenta su azud, bastaría una limpieza para que esta zona luciera casi en todo su esplendor.


Sin lugar a dudas vamos a preparar una visita exhaustiva a este precioso pueblo que seguro aún tiene muchos rincones a descubrir por nosotros, eso sí, sin botas de montaña. Esto es todo, amigos.

Y ya sabéis, búscanos dónde haya un sendero, una montaña, un árbol, dónde un humilde musgo espere paciente el deshielo, búscanos dónde el buitre leonado se siente invencible o dónde la pequeña Langeii desparrame su perfume, búscanos y si nos encuentras, será un placer saludaros.