jueves, 1 de octubre de 2015

VISITA AL CASTILLO DE SANTI PETRI (24 SEP 2015)

Aunque esta entrada se aparta totalmente del objetivo de este blog no me resisto a compartir las fotos de la excursión.
Aprovechando que era festivo en mi pueblo y que no salíamos a patear hemos realizado una visita que teníamos pendiente desde hace tiempo al castillo de Santi Petri para ver el resultado de la remodelación sufrida. Se ubica en el islote de Santi Petri, desembocadura del caño de mismo nombre, término municipal de San Fernando.

La red está llena de datos relativos al lugar y como no pretendo aburriros ni hacer un compendio histórico, omitiré todo lo que pueda en este aspecto y quién quiera ampliar la información, ya sabe.

La salida la efectuamos desdel el puerto deportivo de Gallineras en San Fernando (Cádiz) a bordo de un barco más dedicado a la pesca deportiva que al transporte de personal, pero bueno, en absoluto supuso inconveniente.

Rápidamente pasamos por las instalaciones del club náutico de Santi Petri y el antiguo poblado de pescadores.

El fuerte viento de levante hace que en la barra exista algo de oleaje, afortunadamente la pleamar hace que se note menos. Aún así, parte del pasaje decide ponerse un chubasquero para evitar los rociones de la mar, para nosotros algo acostumbrados al salitre en la cara eso es agua bendita.

Ya tenemos a la vista el remozado castillo que pronto nos transportará a otras épocas sin lugar a dudas más gloriosas, cuándo Cádiz era el primigenio centro del orbe civilizado.

En su muro exterior han tenido la delicadeza de conservar algunas partes originales tal como estaban lo que permite distinguir las zonas reconstruidas. Aunque por otra parte se han cargado todos los restos de sillares y muros antiguos de esa zona que recuerdo se introducían en el agua y quedaban expuestos con la bajamar. No entro a valorar el daño arqueológico que ha sufrido el castillo, desgraciadamente aquí estamos acostumbrados a estos atropellos con la complicidad maliciosa de los técnicos de los ayuntamientos, esos que tanto empeño ponen en hacerte la vida imposible si quieres cambiar algo de tu fachada porque se cae a pedazos y vives en el casco histórico.

La construcción última original es una mescolanza de varias épocas y distintos usos que ha tenido en el tiempo y que siguiendo la tradición fueron edificándose unas encima de las anteriores. La torre que vemos está construída en el s. XVI y actualmente funciona como faro .

La primera referencia escrita conocida pertenece a Estrabón el cual relata la construcción de un santuario en honor del dios Melkart en las antiguas islas Gadeiras y se remonta al siglo I a.C., aunque parece ser que existe alguna referencia escrita por Homero que afirma lo hicieron sobre una antigua construcción fundada en tiempos de la Guerra de Troya en el s.XII o XIII a.C.  

Este es el nuevo embarcadero construido ex-profeso para facilitar la llegada de visitas al castillo. Parece ser que para el asentamiento de la estructura se utilizaron sillares originales probablemente fenicios expoliados de los muros originales y esparcidos por el entorno.

Melkart era la figuración primitiva de Hércules y que según el historiador algecireño Pomponio Mela, estaba enterrado allí. A Melkart se le conoce también como el Hércules gaditano. Esa puerta del centro era el acceso a los polvorines del ya castillo.

Todo el islote de Santi Petri está rodeado de un arrecife de piedra ostionera, si bajamos a las rocas pueden observarse en ella el rastro de los trabajos de extracción en su uso como cantera.

La marea está bajando y esto nos permite ver la laja de piedra que aunque de forma intermitente llega hasta el Baluarte de los Mártires en la ciudad de Cádiz. La espuma del agua delata parcialmente la situación de dicha laja. Imagen tomada desde la "Batería Alta", una zona elevada desde dónde se dominaba todo el entorno.

En el año 1999 hice en compañía de un grupo de radioaficionados una visita al castillo por lo que puedo asegurar que de la antigua construcción apenas queda nada y algunas estancias incluso han cambiado de ubicación. Tenía infinidad de fotos del lugar pero un fallo en el disco duro que tenía entonces provocó la pérdida de todas ellas.

Lo que empezó siendo un templo, fue convertido posteriormente en castillo y más tarde se adaptó para la instalación del faro que actualmente continúa en servicio.

La plaza de Armas, vestigio de su época como castillo. Según los historiadores clásicos y antes de su remodelación como fortaleza por allí pasaron Anibal y Julio César pero la emoción esa que sentiríamos al pensar que pisamos el mismo suelo que estos grandes generales se perdió para siempre. A estas alturas ya pensaréis que no me gusta un pelo el arreglo, lo aclaro para evitar dudas, no me gusta un pelo el arreglo, aunque como actividad turística está bien.

Es innegable el gran valor estratégico que tuvo de la construcción, una plaza fortificada que protegía el acceso a Cádiz por su "puerta trasera", este valor fue apreciado desde la antiguedad por lo que siempre desempeñó un papel importante desde el punto de vista defensivo de la gran Gadir fenicia. Este es el Patio del Calendario, supuestamente se utilizaba para saber en qué época del año estaban, según entrara el sol por sus ventanas.

Esta puerta de la derecha (sí es original) fue en un momento determinado de su historia el cuerpo de guardia y acceso principal de la edificación.

Daba acceso a un patio semicircular dónde se ubicaba una batería de cañones y que constituian la parte fuerte de la defensa cubriendo todo el paso por el caño.

Ya en el siglo XVIII se termina de construir el resto del castillo actual para su uso como baluarte contra los ataques piratas.

Esta sala es conocida como la de las Hermanas, al parecer uno de los gobernadores que tuvo el castillo se llevó su familia con él, siendo estas estancias el alojamiento de sus dos hijas.

Sala de las Columnas. Choca bastante que para la reconstrucción se haya utlizado una roca que nada tiene que ver con la construcción original de piedra ostionera, aquí la arenisca hace que se te salten las lágrimas, sobre todo en los muros exteriores. Este era el dormitorio de los soldados.

También recuerdo haber fotografiado dos brocales de pozo en mármol, hoy día sólo hay uno, ha desaparecido el más bonito, tenía varias inscripciones apareciendo en una de ellas el nombre (creo recordar) de Fernando VI o VII. Espero que este brocal desaparecido no esté cerca del que desapareció del Patio de Cambiazo, también en mi pueblo y del que las malas lenguas dicen está colocado en un chalé particular de un técnico del ayuntamiento de La Isla. ¿Dónde están los protectores del patrimonio histórico nacional?


Esta imagen del Patio de Cambiazo o Cambiasso está extraída del blog que reseño, agradeciendo a su autora haberme permitido subirla, aquí vemos el patio antes de su restauración y el brocal de mármol con su magnífico arco de hierro forjado al que me refiero, también desaparecido.

Este es el acceso a una supuesta capilla que allí existió. Es la Sala del Arco.

En su lateral derecho una inscripción parece hacer referencia según nuestro guía al año 1213 tal vez 1219, aunque el grabado de las dos últimas cifras parecen estar realizada por una mano diferente y en la segunda en vez de un 2 parece leerse un 8, pudiera ser que alguien en el pasado quiso actualizar la fecha.


El último momento de gloria vivido por el castillo tuvo lugar durante la Guerra de la Independencia que junto a las baterías de Urrutia, San Genís y Aspiroz, también en el caño de Santi Petri se convirtieron en una de las defensas vitales de lo que durante un tiempo fue el único territorio libre español que se reducía a la isla de San Fernando.

Dicho acaecimiento fue hábilmente utilizado por los precursores intelectuales de los fastos del Segundo Centenario de la Constitución Española de 1812 conocida como "La Pepa" y que la subtitularon "Cuándo España fue una isla" y con toda la razón del mundo.

Esta estancia fue la cocina, nuevamente agradecer que nos permitan ver lo original que no se corresponde con todo lo no enlucido. A la izquierda los restos de un antiguo horno.


Finalizada la visita guiada y como siempre queremos más, nos dimos una vuelta por el perímetro exterior del castillo.



Entrada principal al castillo desde fuera.


Aún quedan señales de los trabajos de extración de piedra ostionera. La marea baja da una imagen más bonita si cabe del entorno.



También recuerdo que estas paredes estaban llenas de inscripciones antiguas así como restos de disparos incluso proyectiles incrustados en ella. Restos de dichos impactos también se pueden observar en la parte interior de la muralla.

Bajo esa escollera están ocultos y destruidos para siempre bloques de piedras y paños de muros que podrían tener 3.000 años de antiguedad, lo que no consiguieron ni los piratas, ni ingleses, ni franceses, ni cartagineses ni romanos en miles de años de guerras lo consiguió una excavadora en un par de días de trabajo. Las porciones de muro originales desaparecidos han sido sustituidas por un muro de piedra arenisca fuera de todo contexto.

Nos alejamos del castillo satisfechos con la visita pero con un poco de pena, creo que este material histórico podría haber sido mucho mejor restaurado explotado y difundido, son tres mil años de historia los que alberga y eso no es "moco de pavo" pero a nuestros arqueólogos acostumbrados a tapar con escayola o yeso todo lo que aparece en la Isla, parece les importó poco.


El puerto de Gallineras nos recibe nuevamente. Hemos pasado una tarde agradable realizando una visita más que entretenida, peeeeeeero.......... os recomiendo no verla con espítiru de arqueólogo.

Os pongo unas vistas aéreas del castillo gentileza de mi amigo Jose Mari (q.e.d), las imágenes fueron tomadas en 1999 nos darán una idea del cambio sufrido.
 
 



Y para terminar un video de todo el arrecife dónde se aprecia perfectamente las marcas y cortes efectuados en la extracción de bloques de piedra ostionera y al final, unas vistas del castillo tal como se encuentra hoy.
 Esto es todo, amigos.

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