domingo, 26 de abril de 2015

DÓLMENES DE ANTEQUERA - 11 ABR 2015

Se trata de una visita a los dólmenes de Antequera, unas construcciones megalíticas de la Edad del Cobre que se encuentran situados en el Parque del Campo de los Túmulos. En menos de 3 kilómetros podremos encontrar tres tipos de dólmenes diferentes; Del tipo galería (Menga), de Corredor (Viera) y de falsa cúpula (Romeral).
Esta variedad es exponente de la importancia y sacralidad de estos terrenos durante un largo periodo de tiempo que debió transcurrir entre la construcción del más antiguo y tosco (Menga 2500 AC) y el más moderno y refinado y con clara influencia oriental (Romeral más próximo a la cultura de Los Millares).

Dejamos el coche en el aparcamiento del Centro de Visitantes del Parque Campo de los Túmulos, en 37º01.427'N - 4º32.784'W.
Distancia: 5 kilómetros
Dificultad: Nula. Es un paseo.

Podéis descargaros el track, clicando en la siguiente imagen:
http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=9476782

En el centro de recepción de visitantes podemos ver algún video muy explicativo de la importancia de esta zona durante la Edad del Cobre y algo de historia sobre los dólmenes, desgraciadamente al ser un grupo tan pequeño (dos componentes) no pudimos disfrutar del momento, pero bueno, la pela es lo que manda. Tienen un aparcamiento lo suficientemente grande para que sea un tema que no preocupe.

Un cartel nos indica el camino a seguir.

El primer dolmen que visitaremos es el llamando Menga. Es un dolmen de galería cubierta y planta casi rectangular. 

Diferentes vistas de la entrada.

Está formado por piedras traídas desde el cerro de Veracruz y es sin dudas uno de los dólmenes más espectaculares de Europa. El dólmen de Menga pudo ser construido en la Edad de Cobre, alrededor del 2500 a. C.

En las rocas de entrada se encuentran unos enigmáticos símbolos ideomorfos.


En su interior hay un pozo de casi veinte metros de profundidad. Algo que me resulta muy curioso ya que si eran tumbas ¿para qué querían agua? Si encuentro alguna explicación os lo contaré.

Es un dolmen de galería cubierta y planta casi rectangular. La zona considerada como cámara sepulcral, al fondo, está compuesta por siete ortostatos (piedras que forman la pared) a cada lado y uno al fondo.


El conjunto se cubre con cinco enormes cobijas (piedras que forman el techo), siendo la última la más grande, de unos seis metros de longitud por siete de lado, y un peso aproximado de unas ciento ochenta toneladas.

Estas losas del techo son tan enormes que se pusieron tres pilares de sección cuadrada centrales como apoyo complementario. Está cubierto, como los otros dos monumentos antequeranos, por un túmulo.

 
El segundo dolmen fue descubierto por unos antequeranos en 1903 apellidados Viera de dónde le viene el nombre. Está formado por un corredor de veintisiete piedras, que es la entrada. Está situado a unos 70 metros de Menga y es del denominado tipo corredor. Se cree que fue construido hace unos 4.500 años, aunque no se sabe con certeza. Ha sido restaurado recientemente para habilitarlo a la visita. El dolmen de Viera está situado para que en uno de los solticios se ilumine con luz natural la gran cámara interior.


Se compone de un corredor de acceso y de una cámara sepulcral en el centro del dolmen a la que se accede a través de una puerta labrada en un monolito. Está construido con piedras que proceden del Cerro de la Cruz. Es notoria la diferencia de las piedras de los lados y las que hay en el techo: las primeras están mucho más cuidadas que las otras y encajan a la perfección en los rebajes realizados en las piedras de la entrada y del fondo.

La cámara mortuoria es de planta cuadrada, cúbica, tiene unas dimensiones distintas a las del resto del dolmen.

El tercer dolmen está situado a unos tres kilómetros del complejo anterior y debemos coger el coche para desplazarnos hacia su ubicación.

El dolmen de El Romeral, también llamado cueva de El Romeral, es una sepultura megalítica construida alrededor del año 1800 a. C. Lo componen una galería y dos cámaras circulares de distinto tamaño.

A nuestra izquierda encontraremos una piedra tallada con una inscripción que dice: CUEVA DEL ROMERAL, DESCUBIERTA POR LOS HERMANOS VIERA EN 1905 DECLARADA MONUMENTO HISTÓRICO ARTÍSTICO EN 1931, RESTAURADA A EXPENSAS DE LA SOCIEDAD AZUCARERA ANTEQUERANA BAJO LA DIRECCIÓN DE LA COMISARÍA GENERAL DE EXCAVACIONES ARQUEOLÓGICAS EN 1940.
SEPULCRO DE CORREDOR Y CAMARA FUNERARIA CON BOVEDA DE FALSA CUPULA; PERTENECE A PRINCIPIOS DE LA EDAD DE BRONCE, AÑO 800-1700 ANTES DE JESUCRISTO.

Aunque se cree que estos edificios megalíticos tenían diferentes usos (sepulturas, templos, etc.), El Romeral es una sepultura, ya que se han encontrado en él restos humanos, conchas y cerámica de dos tipos diferentes. 

El conjunto está protegido por un túmulo de ochenta metros de diámetro y ocho de alto.


El corredor tiene forma trapezoidal, fabricado con grandes lajas y piedras pequeñas, y adintelado. Da paso a la cámara principal.
  


La cámara está construida con piedras pequeñas, lo que permite una mayor versatilidad al elegir la forma. Además, presenta una falsa cúpula, conseguida a base de hiladas que sobresalen una sobre otra, con una gran piedra arriba.

La segunda cámara es mucho más pequeña, y estaba destinada a las ofrendas, que se colocaban en un altar. Su construcción es similar a la anterior, con una desviación hacia la izquierda de 0,50 m. y con un suelo pavimentado que se eleva 0,70 m. sobre el de la cámara principal.

Terminamos la visita dando un pequeño paseo por el perímetro bastante bien adecentado.

Nos sorprende que toda la zona de césped se llenase en un momento de cabras y ovejas que daban buena cuenta de todo el verde a su alcance. Por el ímpetu con que comían debían tener mucha hambre. Bueno, así se ahorran tenerlo que cortar.

RUTAS COMPLEMENTARIAS:
Paseo por el casco histórico de Antequera
El Torcal de Antequera

sábado, 25 de abril de 2015

LAGARÍN Y LAS GRAJAS (SIERRA DEL GASTOR) 12 ABR 2015

La Sierra del Gastor está formada por dos cerros principales conocidos como Lagarín (1067 mts) y Las Grajas (1035 mts), unidos por una planicie llamada Retamales, dónde se ubica un puerto de igual nombre y separa las provincias de Cádiz y Málaga.
Desde cualquiera de sus cimas tendremos primerísimas vistas de la Sierra de Grazalema, pantano de Zahara-El Gastor y Serranía de Ronda.
A la vuelta visitaremos el dolmen del Charcón o del Gigante, una construcción megalítica de la Edad de Bronce.
Dejamos el coche en el área recreativa La Ladera ubicada en la parte alta del Gastor, en 36º51.300'N - 5º19.594'W
Distancia: 8,6 kilómetros.
Dificultad: Moderada-Baja.

Podéis descargaros el track clicando en la siguiente imagen:
 

Una vista de la Sierra del Gastor desde el cerro Coros, visitado no hace mucho. El Lagarín a la izquierda y Las Grajas a la derecha, unidos por el collado de Retamales por dónde discurre los límites "fronterizos" entre Cádiz y Málaga. Este es nuestro objetivo de hoy.

Iniciamos la ruta desde el área recreativa La Ladera en las inmediaciones de El Gastor.

Retrocedemos unos metros y pillaremos un camino que sube hacia la izquierda y que lleva a los depósitos de agua. Sin tiempo a calentar ya nos encontramos una buena pendiente que no cesará hasta que lleguemos al vértice geodésico del Lagarín.

 Este primer tramo lo haremos por el sendero conocido como Tajillo-Tajo.

Poco después de haber dejado a nuestra derecha los depósitos de agua nos encontraremos un palé a modo de portezuela que nos franqueará una vereda a nuestra izquierda, pasaremos por ella.

Nos apartamos un poco del sendero para ver este pequeño aljibe que se esconde entre la maleza. (WP FUENTE3).

Este sendero está muy bien marcado por lo que es difícil despistarse, seguiremos por él hasta llegar a una era que nos marcará un cambio de camino, da igual rodearla o atravesarla, pero debemos ir hacia el otro lado (WP ERA1).

La continua subida pronto nos llevará a las primeras vistas largas, al fondo Olvera, más pequeñito Pruna y en línea de horizonte la Sierra del Tablón, si nos fijamos bien bastante a la derecha veremos su mayor altura, el Terril con 1128 metros.

Nos acercamos al Lagarín, ahora parece más grande de lo que esperábamos. Probablemente este tramo sea el más dificultoso de todo el sendero, un empinado camino discurre paralelo a una alambrada, es un tramo muy resbaladizo y con mucho barro por lo que si ha llovido recientemente pondrá el único puntito de dificultad a todo el camino, la alambrada solo tiene alambre de espino en su parte alta por lo que podremos usarla como agarradero lo que nos facilitará "muy mucho" la subida. Vamos circulando de forma que rodeamos el Lagarín al que iremos dejando todo el tiempo a nuestra derecha.

La alambrada que cito la llevaremos a nuestra izquierda y no la perderemos de vista (momentáneamente) hasta llegar a este saltadero que tendremos que pasar cuándo vayamos en busca de la cima Las Grajas que vemos al fondo. De momento buscaremos una vereda que gira a nuestra derecha y nos lleva directamente al Lagarín.

Con la excusa de una foto paramos un poco a tomar aire, la subida anterior se las trae. Esta planicie de enfrente se llama Retamales y por ella discurre el puerto de igual nombre.

Llegamos a la segunda parte dificultosa de todo el sendero, aunque la pendiende es grande se sube con bastante comodidad, la vereda se pierde a veces pero no reviste mayor dificultad, la cima se ataca por la izquierda por lo que tenemos que ir buscando esos árboles de la izquierda y pasar entre ellos.

La foto de rigor, vértice geodésico del Lagarín (1067 mts).

Al noroeste divisamos Algodonales y la Sierra de Líjar.

Al norte vemos, además de El Gastor, Olvera, Pruna y como telón de fondo la Sierra del Tablón (Sevilla).

 Al noreste la Sierra de Malaver, con su cota más alta el Malaver de 1122 metros.

Al oeste los términos municipales de Villamartín, Espera y Zahara.

Y ya más al sur, la Sierra de Zafalgar y la del Pinar, y por supuesto la estrella del lugar, el pantano de Zahara-El Gastor.

Volvemos sobre nuestros pasos al saltadero que vimos antes y nos dirigimos al Puerto de Retamales.(WP SALTADERO).

La vereda sigue muy bien marcada por lo que tampoco revista dificultad el seguirla, al igual que para el Lagarín, el ataque a la cima (más bien planicie) la haremos por la izquierda por lo que progresaremos en dirección a Las Grajas hasta que tengamos a la vista una nueva alambrada que debemos ir dejando a nuestra derecha.

Una mirada atrás nos permite disfrutar del Lagarín y su magnífico tajo. Como véis, la vereda está muy bien marcada.

Conforme nos vamos acercando a la alambrada veremos un nuevo saltadero, hay que pasar de largo y dejarlo a nuestra derecha, el paso que nos interesa está algo más adelante y a más altura.

El Lagarín actúa como un imán y nos obliga a volver nuevamente la cabeza, y de paso apreciar el tajo con mayor amplitud, es bonito el "jodío".

Cuándo lleguemos a este punto ya llevaremos subiendo un buen tramo, éste es el paso que nos interesa.(WP SALTAD2).

Y el caminito a seguir, mil veces pisado. Hay que tener más precaución a partir de aquí, el suelo es muy pedregoso y está tapado por una alfombra verde y floral que hace las delicias de las cabras y ovejas, pero que a nosotros nos impide ver con seguridad dónde pisamos.

La planicie es bastante grande por lo que daremos un paseo por todo su contorno para no perdernos detalle, merece la pena. La vista se nos va directamente a las estribaciones del Parque Natural de Grazalema, dónde y a pesar de la bruma podemos ver la Sierra del Pinar y el Torreón (cota máxima de la provincia de Cádiz), la Sierra de las Cumbres con su San Cristóbal, y la Sierra del Endrinal con sus míticos Reloj y Simancón y a su derecha el Corona de los Yedrales, el Navazuelo y el Tajo Daleado. Más cercanos el Cerro Coros, Monte Prieto y la zona de Los Espartales.

Otra visual del pantano con Zahara y su castillo.

Bueno, estando aquí quién se resiste a inmortalizarlo. Las vistas son prácticamente las mismas, así que no me repito.


 Uno de los magníficos tajos de Las Grajas.

Otro, a su derecha y en la parte baja queda la zona conocida como Los Algarrobales y por dónde discurre el Arroyo de la Angostura.

Seguimos bicheando por el perímetro.

Un suculento bocata nos repone fuerzas, así que continuamos el camino, vamos en dirección a esos chopos que se ven en el centro de la imagen, dónde se ubica el cortijo del Postigo, por un sendero claro y pedregoso y en un descenso interminable.

El cortijo del Postigo se encuentra casi comido por la maleta, retamas y zarzas han tomado posesión del terreno abandonado por el hombre.(WP COR2).

A pesar de eso, su interior está bastante bien conservado (para ser una ruina, claro), por lo que resulta evidente que estuvo ocupado hasta no hace muchos años.

Se conserva una variedad notable de árboles frutales y lo que más sorprende es la colonia de orquídeas existente, se trata de Orchis lutea, si algo caracteriza a las orquídeas silvestres es que o están aisladas o en pequeños grupos, en cambio esta zona está "minada" de ellas, una auténtica maravilla haber coincidido con su periodo álgido de floración.
Al no portar un objetivo adecuado que haga los debidos honores a doña lutea, tiro de algunas fotos de archivo.


En pleno estado de deleite floral un ruidillo alegre llama nuestra atención, es el caño de agua de la conocida como Fuente del Charcón (WP FUENTE11). ¿Charcón? "Aibá!!!" acabo de recordar que me había olvidado completamente del dolmen. Vamos a por él.

Justo entremedio de la fuente y el cortijo existe un camino a la izquierda que en leve subida se dirige a una gran encina, en sus cercanías se encuentra el Dolmen del Charcón también conocido como la Tumba del Gigante, una construcción funeraria megalítica de la Edad de Bronce.(WP DOLMEN).

Se le atribuye una antiguedad de unos seis mil años.Una curiosidad, el lugar dónde hemos marcado el dolmen está bastante distante de dónde lo marca el mapa Raster y el Topohispania, salvo que existan dos dólmenes y yo lo desconozca. ¿?


Volvemos sobre nuestros pasos y continuando por la pista de bajada nos encontramos con esta valla que da acceso, salida en nuestro caso, de la Finca del Charcón que es por dónde hemos estado en este último tramo.

Llegaremos a un pinar por el que tendremos acceso a una carretera cementada que nos devolverá al punto de partida.

Con una última ojeada a El Gastor damos por finalizada la salida de hoy.

No sin antes realizar algunos ejercicios de estiramiento, aunque este sendero no ha sido en absoluto exigente, nunca está de más.

Y ya sabéis, búscanos dónde haya un sendero, una montaña, un árbol, dónde un humilde musgo espere paciente el deshielo, búscanos dónde el buitre leonado se siente invencible o dónde la pequeña Langeii desparrame su perfume, búscanos y si nos encuentras, será un placer saludaros.