sábado, 21 de marzo de 2015

CIRCULAR POR LA SIERRA DE SAN BARTOLOMÉ (TARIFA) 15 MAR 2015

Esta ruta comienza en la aldea de Betis y transcurre por la zona de escalada Tajo del Búho hasta llegar a la zona alta, dónde tendremos unas panorámicas espectaculares de la Ensenada de Bolonia, Cabo de Gracia y Sierra de la Plata de un lado y Punta Paloma, Valdevaqueros y Tarifa, Sierra de Enmedio y Sierra de Fates del otro, los días con buena visibilidad también veremos Africa. Esta sierra se corona con un vértice geodésico a 442 metros de altura, volviendo al punto de inicio a través de un pinar y el diseminado de Betijuelo. Durante la ruta encontraremos un sinfin de abrigos algunos con posibles pinturas rupestres. Antes de iniciar la bajada hacia Betijuelo nos apartamos de la ruta para visitar un bunker que corona uno de los cerros y desde dónde se domina toda la zona de Valdevaqueros y Punta Paloma. 

Dejamos el coche en:36º05.419'N - 5º43.025'W
Dificultad: Baja.
Tiempo: 5 horas 10 minutos.

Podéis descargaros el track clicando en la siguiente imagen:

El coche se queda en un arcén de tierra, justo al comienzo del camino que nos lleva a la zona de escalada Tajo del Búho.

Un cartel indica que desde el 1 de marzo al 31 de agosto está prohibida la escala pero no cuenta porqué. Según dicen en cierta ocasión vieron por la zona un alimoche y un iluminado se dió patadas en el culo para conseguir esa prohibición, la misma fuente cuenta que el alimoche nunca más fue visto por la zona, pero la prohibición perdudará por siempre, bendita administración.

Lo siguiente que encontramos es un abrevadero con otra prohibición, es de uso exclusivo para ganado, aunque difícilmente puede haber por allí ganado, es una zona sin acotamiento y a escasos metros de la carretera. Bien que empieza la cosa.

Bueno, dejamos las neuras y miramos al frente, el Tajo del Búho nos espera paciente, tenemos que subir por el lateral izquierdo.

A nuestra izquierda nos encontraremos un horno de los antiguos, restaurado o construido "ex-profeso", la verdad es que no lo sé, pero queda bonito.

Aquí nos salimos de la pista, vamos directamente hacia la zona de escalada.

Empieza la también conocida como Laja del Tio Duarte.

¡Vaya! Acabamos de salir y ya está descansando. Un hueco en la piedra invita a ello.

La zona de escalada está dividida en cuatro partes: El Bordillo, El Mosaico, Arapiles y El Panal. Estamos en la zona Arapiles.


La pared tiene unas curiosas medias esferas casi alineadas. Se tratan de tafonis.

Otra curiosa formación, parece un castillo, es la zona alta del Mosaico.

El Mosaico.

Allí abajo aparece un pequeño hueco, nos acercaremos a dar un vistazo.

¡Como engaña la distancia! De pequeño agujero nada, se trata de una pequeña cueva con todos sus avíos incluso pintadas, ninguna se libra de los "graciosos".

Pero fijándonos bien vemos unos trazos diferentes y que sí parecen antiguos. La imagen está tratada con saturaciones para intensificar los supuestos dibujos. Aquí los expertos tienen la palabra.

Como vemos lo que parecía una pequeña conejera, no lo es tanto. WP "Refugio1".

La parada nos viene bien, el desnivel es apreciable y hay que tomar aire. De hecho, los dos primeros kilómetros serán de contínua subida. La zona del Panal y el Bloque nos indican que estamos llegando al final del Tajo del Búho.

Una mirada atrás.


El terreno suaviza la subida, a la zona izquierda de miradores nos acercaremos en breve.

Pero primero iremos a ver el mar, atravesando esa angarilla llegaremos a los primeros miradores, el sendero continúa paralelo a la alambrada pero por esta parte, por lo que una vez visto los miradores debemos volver a cruzarlas y salirnos a este lado.

Las vistas son impresionantes a pesar de que las brumas no nos dejan ver el "más allá".

 La aldea del Chaparral.

 Mi compañera de caminos viendo como hago el cabra.

Parezco el Cristo del Corcovado.

Estas vistas no cansan, así que seguimos afotando.


Volvemos a cruzar la angarilla y nos vamos a los cortados de nuestra derecha. Las vistas son las mismas pero no nos importa, esto es una gozada.




Allí a lo lejos la Sierra de la Plata y la conocida Silla del Papa, dónde se ubica un famoso yacimiento prerromano. Este tipo de yacimiento recibe la denominación técnica de Oppidum, que es un término genérico en latin que designa un lugar elevado, una colina o meseta, cuyas defensas naturales se han visto reforzadas por la intervención del hombre. (Fuente Wikipedia) y que visitamos hace un par de años.

San Bartolomé desde la Silla del Papa (Foto retrospectiva).

También nos encontramos en esta zona un nuevo abrigo con señales de haber sido ocupado temporalmente por algún visitante.


Es hora de continuar el camino, como dijimos anteriormente, caminamos paralelos a la alambrada que quedará a nuestra derecha.

Un paso entre piedras será el preludio de lo que sin duda será lo más difícil de día.

Hay que subir por esa rocalla, aunque como estamos dotados de una agilidad felina :o), no supondrá mayor esfuerzo.


Todo este tramo circularemos por una afloración dorsal que le quita monotonía al camino.

Al frente nos encontramos con dos viejas conocidas, las Sierras de Fates y Enmedio, abajo el diseminado de Betijuelo en la zona de la Paloma Baja.

Por esta zona encontraremos varios abrigos y como somos bastante curiosos, iremos entrando en todos.

Dejamos por un momento las afloraciones rocosas y pasamos por un tramo de monte bajo, la senda está perfectamente marcada por lo que no supondrá mayor esfuerzo seguirla.

A nuestra derecha y tras la alambrada encontraremos el vértice geodésico. Estamos a 442 metros de altura, máxima elevación de la zona al menos oficialmente ya que frente a nosotros tenemos un pico que claramente se percibe de mayor altura, cosas de la vida.

Seguimos la senda, en aquella afloración de enfrente encontraremos otro abrigo.

Aquí lo tenemos. WP "Refugio5".

 La juguetona no deja pasar la oportunidad.

A partir de aquí debemos ir atentos, a nuestra izquierda se abrirá una vereda semioculta por un bosquete de jaras pringosas que nos pringarán hasta el sobaco, pero que debemos sortear si queremos llegar al siguiente punto de interés, un búnker del tiempo de "Maricastaña".

Semioculto entre la vegetación domina la zona. Se encuentra en bastante buen estado teniendo en cuenta las circunstancias, sucio pero bastante menos de lo habitual. 

Regresamos al camino principal por el mismo lugar por el que subimos al búnker. Una angarilla abierta nos invita a pasar. La alambrada sigue a nuestra derecha.

Vuelven las afloraciones.

Y las vistas.
Entramos en el bosque de pinos.

    


La piedra de la Gárgola. 

Un estrecho pasillo separa las dos rocas, daremos un vistazo.

Sorprendemente al otro lado volvemos a encontrar una vía abierta para escaladores, una hilera de anclajes creo que del tipo Golo suben la pared cual fila de hormigas. Digo sorprendemente porque es un sitio muy escondido y que no aporta nada diferente a lo que ya hemos visto y de acceso mucho más difícil.

Nos subimos a la Gárgola. Hacia atrás vemos el camino que acabamos de pasar. Aprovechamos esta parada para dar buena cuenta de las viandas, hay que aligerar la mochila que empieza a pesar.

En su parte alta encontramos esta bañera, o tal vez alguna tumba antropomorfa tan comunes por esta zona, pero no he leído nada sobre ella.

En la roca de enfrente, otra oquedad de similares características.

A partir de aquí el camino perderá interés, iremos en bajada hasta encontrar la pista que nos llevará al diseminado de Betijuelo.


Una coqueta fuente nos alegra la vista. Ya está catalogada en el proyecto de "Conoce tus fuentes", pero les mandaré esta imagen que actualiza la que ya tienen del año 2010.

También aprovechamos para cotillear un poco por un cortijo aledaño que aparentemente no debe llevar demasiado tiempo abandonado y que nos traslada al tipo de vida de los primeros pobladores modernos de Betijuelo. Construcción simple con techado "pirenáico".


Cuenta con un pozo aún con agua.

Estamos saliendo del diseminado. Un curioso cartel  avisa a posibles compradores de que toda la zona es suelo no urbanizable.

Una mirada atrás nos lleva a la "Zona de Arriba".

La bruma ha aclarado un poco y nos permite ver la Sierra de Fates con mayor nitidez.

Un detalle simpático, nos paramos a ver un burrito a la vera del camino, fue acercarle una hierba para que se la comiese y por arte de magia aparecieron seis o siete burros más también en busca de mimos.

Serán burros pero de tontos no tienen un pelo. Mi compañera de caminos, nuevamente enredando. ¡Si es que no para!

La pista se acaba y entramos en una carretera asfaltada que nos llevará al punto de salida. Será aproximadamente un kilómetro lo que nos queda.

Aún así, también tendremos buenas vistas.


La carretera se bifurca, nosotros siempre a la izquierda. ¡Qué castigo!

Un último vistazo al lugar por dónde iniciamos el sendero. Y con esto y un bizcocho nos despedimos de nuestros cada vez más distinguidos visitantes. Espero que os guste.

Y ya sabéis, búscanos dónde haya un sendero, una montaña, un árbol, dónde un humilde musgo espere paciente el deshielo, búscanos dónde el buitre leonado se siente invencible o dónde la pequeña Langeii desparrame su perfume, búscanos y si nos encuentras, será un placer saludaros.