martes, 10 de junio de 2014

TOLETA-ERMITA DE LA GLORIA-PUERTO DEL CALVARIO-VALLE DEL GUADALETE (1 JUN 2014)

Sendero que saliendo del Área Recreativa de La Toleta, a unos siete kilómetros pasado Puerto Serrano, nos llevará a través del Cordel de Morón y Algodonales y bordeando el Cerro del Cincho a la Ermita de la Gloria, Puerto del Calvario, Casa La Mota y tras un dificultoso descenso por lo cerrado del terreno a la confluencia del Arroyo El Jaral con el Guadalete, dónde podremos contemplar un azud típico de la zona, volviendo a la Toleta ya por un sendero fácil casi paralelo al rio Guadalete. Recorrido moderado-fácil salvo en los tramos correspondientes a la subida por el cauce del Arroyo de la Armada dónde lo tupido del terreno nos obligó a utilizar los bastones a modo de machete para apartar zarzas, y el último tramo, desde el "Paso por alambrada partida" al Azud. Dejamos el coche en: 36º56.661' - 5º28.283'
Distancia: 10,26 kilómetros.
Tiempo empleado con paradas: 5 horas con 38 minutos.

Podéis descargaros la ruta, pinchando en la siguiente imagen:

El área recreativa de La Toleta tiene varias zonas a ambos lados del rio Guadalete y nos permitirá dejar el coche a la sombra lo cual se agradece en estas fechas. Iniciamos nuestro recorrido por la Vereda de Morón en las proximidades de la junta de los ríos Guadalete y Guadalporcún.

Pero antes hacemos una breve parada en el área recreativa y nos asomamos a la vera del río, que como siempre tiene un color oscuro poco atractivo.

Rápidamente nos incorporamos al Cordel de Algodonales.

Los castellares son montes caracterizados por cimas en las que emergen formaciones rocosas. Este sendero discurre entre castellares.


Caminamos por el Cordel de Algodonales.

Una fuente sin agua vigila el camino.


Un complejo turístico que se quedó a medio terminar. Una pena, tanto el lugar como la instalación tienen una magnífica apariencia.


A nuestra izquierda encontraremos el Pilón de los Arrieros.

Y unos metros más adelante, un par de manantiales.

Ojo a este lugar, aquí y antes de cruzar el arroyo de la Armada debemos pillar hacia la izquierda y comenzar a subir por el cauce o paralelos en la mayoría del tramo a dicho arroyo. Wp marcado como "Salida pista hacia canuto".

Entramos de lleno en el clásico canuto, un bosque galería que recorre parte del cauce del arroyo de la Armada y que debido al poco tránsito se encuentra plagado de zarzas que invaden la senda.

El frescor de la zona se agradece, este sendero no es muy adecuado para época de calores.

En algunos tramos tuvimos que usar los bastones a modo de machete para abrirnos paso entre las zarzas.



Al fin salimos del canuto, accediendo a una pequeña llanura con síntomas claros de la colonización humana.

El cerro de la Arena vigila el cruce de caminos. Cruzaremos el Cordel de Morón pero en breve pillaremos a la derecha para ir en busca de la Ermita de la Gloria.

La zona está plagada de espartos.

Y lo que es más bonito, impresionantes algarrobos, acebuches y quejigos centenarios.

Las ruinas pertenecen a las instalaciones de lo que fue un convento con una ermita aledaña, hoy sólo se conservan algunas porciones de muros y piedras sueltas.




Primera angarilla del sendero. Marcado wp como "Angarilla 1". No es necesario pasar por la escala, la angarilla se abre.

Nos aproximamos al Puerto del Calvario.

Aquí lo tenemos. Este puerto discurre entre la Sierra de la Espuela y los cerros Toleta y Sasa.

En la lejanía y a media altura podemos ver el camino que seguiremos.

La casa La Mota nos señala que estamos próximos a la carretera.

Aunque tiene poco tráfico extremaremos la precaución al cruzarla. Wp marcado como "Cruce de carretera 2".

A lo lejos podemos percibir el Castillo de Cote en la sierra de Montellano.

Llegamos a otra angarilla, pero en este caso no hay que traspasarla, sólo seguir paralelos al cercado por el camino marcado. Es una cuesta con mucha gravilla suelta por lo que hay que tener cuidado.

La cuesta que acabamos de bajar vista desde abajo.


Otra angarilla, marcada como wp "Angarilla 4", esta vez sin sistema de cierre.

Si queremos ver el manantial en este punto giraremos a la derecha. Wp marcado como "Salida de camino". Si no tenemos interés en verlo pues basta seguir la pista hacia adelante.

Del manantial hay poco que ver, está cubierto. Seguiremos el camino por dónde marco la flecha.

Esta salida tiene el inconveniente de que suele estar encharcada con el desborde del manantial, pasa que este año con las pocas lluvias pues es transitable, aunque ¿a qué senderista le asusta un poco de barro? También tenemos la opción de ir hacia atrás y volver a tomar la pista por dónde la dejamos.

Seguimos con las vistas atrás, en el centro el camino que ya hemos pasado.

Algunos castellares más.

Abandonamos la pista definitivamente, ahora tendremos que caminar campo a través salvando unos desniveles curiosos y sin ninguna referencia, salvo la certeza de que debemos bajar en busca del cauce del Guadalete, el rumor del agua nos guía. Wp marcado como "Salida de camino 2".

Al principio la bajada se presenta bastante despejada.

Pero poco a poco se complica.


El único paso viable consiste en encontrar una parte del vallado partido y que será nuestra nueva puerta de paso. Wp marcado como "Paso por alambrada partida".

Hace poco teníamos ese cerro casi por debajo de nuestros pies, ahora se presenta altivo.

Bueno, ya tenemos visual sobre el rio, el calor del momento y el encajonamiento de la bajada nos ha hecho sudar de lo lindo. Apetece un baño pero el color del agua nos disuade.


Tenemos a la vista el azud que nos marcamos como meta. Desde aquí parece una pequeña presa. En este lugar desemboca el arroyo El Jaral que para no ser menos también estaba seco.

Pero conforme nos aproximamos comprobamos que además de ser un sistema más complejo es bastante más grande de lo que aparentaba desde lejos.


Este tramo fue abierto para permitir el natural flujo del agua una vez que dejó de ser útil la construcción.

La verdad es que este lugar compensa el esfuerzo, ya que el camino anterior nos resultó bastante anodino comparado con otros.


Empezamos a tener hambre así que seguimos la senda que discurre casi paralela al cauce en busca de algún lugar agradable dónde reponer fuerzas.

Por la otra orilla y también paralelos al rio discurre la Vía Verde de la Sierra, un camino bien preparado y que hace las delicias de senderistas y ciclistas.


Otra paradita para disfrutar del cauce que se presenta bastante protegido por la vegetación de ribera existente.

Un muro de contención refuerza el terreno.

Debemos estar entrando en territorio de alguna tribu aborigen que lo ha marcado con restos de sus trofeos.

Bueno, otra angarilla. Wp marcado como "Angarilla 5". Estamos atravesando el cauce seco del arroyo de Sasa.

Y ahora otro cauce seco, el del arroyo de la Mota.

Tras esta angarilla muy nueva está nuestro rincón de descanso y comida. Wp marcado como "Angarilla 6".

Bueno, el tan esperado momento del avituallamiento en el mejor lugar que podemos encontrar en todo este tramo del Guadalete.




En la orilla nos encontramos algunos ejemplares de una almeja una "jartá" grande, se trata de la Anodonta cygnea una especie de almeja de agua dulce que puede alcanzar los 26 centímetros de largo.

Repuestas las fuerzas finalizamos los pocos metros que nos separan del área recreativa.

Salimos justo por enfrente del Cortijo de La Toleta, a pie de carretera.

Ya sólo nos queda llegar al coche.


Aprovechamos para cruzar a la otra vera del Guadalete dónde La Toleta tiene su continuación, unas familias disfrutaban de un buen día de campo y pesca en otra de las zonas del área recreativa.



Espero que os guste. Y ya sabéis, búscanos dónde haya un sendero, una montaña, un árbol, dónde un humilde musgo espere paciente el deshielo, búscanos dónde el buitre leonado se siente invencible o dónde la pequeña Langeii desparrame su perfume, búscanos y si nos encuentras, será un placer saludaros.