viernes, 11 de abril de 2014

BUJEO-CERRO VACAS-LLANOS DEL JUNCAL-GUADALMESI (30 MAR 2014)

Sendero circular que saliendo desde el área recreativa del Bujeo, nos llevará a través del Cordel del Bujeo al cerro de Vacas, Antenas, Llanos del Juncal, atajando por el Palancar e incorporarnos al sendero del río Guadalmesí, para terminar volviendo a la zona recreativa. Recorrido moderado dónde la dificultad además de la distancia, podemos encontrarlas en la zona alta del Cordel dónde los vientos y frío del momento, como el día que lo hicimos, nos obliga a ir preparados con algo de abrigo que sin dudas nos sobrará conforme entremos en los Llanos del Juncal. Dejamos el coche en: 36º04.343'N y 5º30.996'W.
Los LLanos del Juncal es un bosque de niebla y está declarado de "Grado A.1" el máximo nivel del parque natural, por "sus excepcionales valores naturales, científicos y paisajísticos que exigen el mantenimiento de sus características". Los "bosques de niebla" se han formado por la acción del Levante, que en esta zona provoca una niebla constante dándole, aún en los meses más secos del estío un ambiente húmedo que ha permitido la pervivencia de las especies tropicales que poblaban el sur de Europa en la era terciaria. Para visitar los Llanos del Juncal es preciso permiso.

Distancia: 15,03 kms.
Tiempo empleado paradas incluidas: 6 horas 45 minutos.
Dificultad: Moderada.
Dejamos el coche en: 36º4.367'N - 5º31.009'W

Podéis descargaros la ruta clicando la imagen.
http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=6488385

El punto de partida es el mismo que los anteriores senderos del Bujeo el área recreativa "El Bujeo" situada en la N-340 en el tramo que une Algeciras con Tarifa y a escasos metros pasados el Albergue Juvenil estando el acceso a pie de carretera.
Tomamos el camino de la derecha. En varios blogs y rutas de Wikiloc podemos ver un atajo que subiendo prácticamente en linea recta por el camino de inicio y pasando por un par de casas nos lleva directamente a la pista inicio del Cordel del Bujeo, tras varias exploraciones podemos asegurar que dicha vía ya no es accesible, un vallado reciente así como alguna nueva construcción han cortado el acceso, por lo que tendremos que entrar por la cancela que encontraremos algo más adelante a la izquierda de nuestra marcha.

Está poco más adelante de esta valla.

Esta cancela no es visible desde la pista que llevamos pero no existe confusión ya que la bifurcación está perfectamente marcada. A tener en cuenta que está cerrada con varios candados por lo que tendremos que saltarla por dónde indico, el alambre está protegido con una caña y existen dos piedras que nos facilitan el paso. Venimos en la dirección que indica la flecha por lo que el acceso quedará a la izquierda de la cancela.

Directamente entramos en el cortafuegos que forma el Cordel del Bujeo.

Algunos tramos serán galerías entre pinos negros.

En constante subida algunos repechos empezarán a hacernos entrar en calor.

Atravesaremos varias angarillas, todas abiertas menos la primera.

Pronto empezaremos a tener buenas panorámicas de la zona. La Sierra del Cabrito con la instalación militar en su cima es inconfundible.

Mirando al mar nos encontraremos con la Torre de Guadalmesí y la Sierra de Enmedio a su derecha. Al fondo, África con Tánger en primera línea y la Cordillera del Rif al fondo.

El Cordel del Bujeo serpentea ganando altura rápidamente, el camino a seguir es perfectamente visible en la lejanía. Es posible atajar entre tanta curva, todo dependerá de las ganas de campo a través que tengamos, en algunos tramos es preferible seguir la pista por lo escarpado del terreno.

La vuelta la haremos por la zona de El Palancar, aunque trataremos de ahorrarnos unos kilómetros atajando por una zona que aparentemente es viable. La salida de la pista la haremos por el waypoint marcado en Wikiloc como "Atajo Palancar".

En una hora escasa ya tendremos a la vista el vértice geodésico del Cerro de Vacas. Los alrededores presentan la típica vegetación de herriza dónde tomillos, brezos y jaras colonizan el suelo. Este lugar es conocido como Lagunas de Cubiches.

Sobrepasado el Cerro de Vacas ya tendremos a la vista la siguiente meta volante, la zona es conocida comos Las Antenas, por motivos obvios. A partir de aquí nos abrigamos con todo lo posible, entramos en el tramo más desprotegido de la ruta, en la parte alta del cordel el fuerte y frio viento y algunas gotas de lluvia nos ponen a prueba.

Aunque la zona parece con poco desnivel, entre Vacas y las Antenas deberemos superar unos doscientos metros de altura y pronto nos daremos cuenta que el efecto óptico nos engaña. Con la excusa de una foto, paramos y tomamos aire.

Unas curiosas formaciones con grandes erosiones nos indican lo desprotegido de estos cerros.

Estas rocas son conocidas como el Peñón del Fraile y entre ellas ya podremos ver el Tajo de las Escobas y parte de los Llanos del Juncal a la altura de nuestros ojos.


Estamos en Las Antenas, otro recinto que aunque feo y fuera de contexto, existe para nuestra tranquilidad.
En lo alto de un risco observamos un ¿gran árbol en una piedra?

 Bueno, más bien un pequeño bonsai natural plantado en roca.

Dejamos por un momento de mirar hacia adelante y nos topamos con todo el Campo de Gibraltar a nuestros pies.

Hace un frio que pela y aún nos quedan algunos kilómetros hasta los Llanos del Juncal, deprisa "palante".

Aunque el día estaba nublado no existían nubes bajas, nos acercamos a los Llanos del Juncal y como por arte de magia, aparece la niebla.

Nuevamente la pista de El Palancar se ofrece a nuestra vista.

Esto es inminente, la niebla nos indica que nos acercamos al mejor bosque de niebla que podamos imaginar.

Pero antes debemos pasar por la  Acebeda de Comares desde podemos divisar toda la Garganta del Rio de la Miel.

Al fondo los Llanos del Juncal haciendo honor a su fama.

Una charca estacional rodeada de plantas de manzanilla. Aunque no me paré a examinarlas detenidamente creo que se trata de Chamaemelum nobile, también conocida como camomila y que pone la nota de color en esta incipiente primavera.

El frío más bien el viento ha bajado, se nota que estamos llegando a la zona más protegida también climatológicamente hablando.

Estamos en la zona de máxima protección, un tupido bosque de arbolado bajo se esfuerza en ocultar sus secretos.


En su interior, el frio de antes se cambia por una humedad que me recuerda el bosque gallego.

Tanto troncos como ramas se encuentran cubiertos de unos musgos filamentosos conocidos como Barbas de Fraile por la forma que adoptan al colgar de ellos. Más que musgos probablemente se trate de un líquen (Usnea barbata), aunque tampoco puedo asegurarlo ya que mis conocimientos sobre liquenes es totalmente nulo.


Personalmente pienso que este biotopo es el segundo mejor y más impresionante de toda la serranía gaditana sólo superado por la Garganta Verde pero por muy muy poco. Espectacular.




Existen multitud de veredas que lo atraviesan pero nos conformamos con pasar sigilosamente por el camino oficial y no alterar, ni siquiera con pisadas, este bosque de hadas que por cierto podría convertirse en un bosque de brujas cuándo anochece, digno de la mejor película de terror.

Esta cancela nos indica que salimos de los Llanos del Juncal. La misma accede a la pista que sube/baja del Tajo de las Escobas. Nosotros vamos directamente para el río Guadalmesí, así que tiramos para la izquierda.


 Esta zona clara y con algunas piedras idóneas nos servirá de descanso y reposición de fuerzas, vamos, que nos clavamos los superbocatas que después del esfuerzo nos saben a gloria.

Poco a poco la niebla y el nublado van dejando paso al sol.


Allí al fondo se aprecia parte del cresteo ya realizado.

Hemos llegado al lugar marcado en la ruta como "Atajo Palancar", bajeremos monte a través con intención de ahorrarnos casi cuatro kilómetros y una hora de camino. En este claro nos echamos hacia la izquierda siguiendo la línea de alcornoques.


En algunos tramos el desnivel es considerable, pero el terreno está muy suelto y las botas se agarran perfectamente.

Existen multitud de veredas de "cabras" marcadas por los animales que pastan por la zona, pero lo tenemos relativamente fácil, sabemos que mientras vayamos al frente y hacia abajo debemos llegar a algún cruce con la pista.

Debido a lo tupido del terreno por momentos recuerdo ese refrán que dice mi madre de que "No hay atajo sin trabajo", pensando que como tengamos que desandar lo bajado sudaremos de lo lindo. Pero afortudamente el terreno se aclara, y a lo lejos vemos una porción de pista. Hemos tardado en bajar unos doce minutos por lo que el ahorro de tiempo y esfuerzo es evidente.

Una mirada atrás nos permite ver la ruta que hemos seguido y vemos que no se ve nada, pero por ahí se baja, os lo aseguro y de forma bastante más cómoda de lo que en un principio cabía esperar. Este punto está marcado en la ruta como "Salida atajo Palancar".

Bajamos a la garganta del Guadalmesí por su escalera principal.

A pesar de que ha llovido algo el cauce sigue bastante pobre.

Sólo las pozas mantienen algo de nivel.

A partir de aquí el camino ya es fácil y archiconocido por entradas anteriores.








Con esta ruta damos por finalizada la zona de las Sierras del Bujeo, Niño, Cabrito y Luna. Y ya sabéis, búscanos dónde haya un sendero, una montaña, un árbol, dónde un humilde musgo espere paciente el deshielo, búscanos dónde el buitre leonado se siente invencible o dónde la pequeña Langeii  desparrame su perfume, búscanos y si nos encuentras, será un placer saludaros.

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