martes, 7 de enero de 2014

SUBIDA A LA SILLA DEL PAPA O PICO DE LA PLATA (BOLONIA) - 27 OCT 2013

El Pico de la Plata o Silla del Papa como vulgarmente se le conoce, es el punto más elevado de la Sierra de la Plata, sierra de poca altura entre los términos municipales de Bolonia, Zahara de los Atunes y Tarifa,  desde la que se domina toda la zona costera desde Cabo de Trafalgar a Tarifa.
En la parte más elevada se encuentra un yacimiento arqueológico prerromano inexplicablemente utilizado como zona de instalación de altas torres y antenas que destrozan el lugar, presentando un aspecto visualmente deplorable. Lástima que a tantos políticos motivados les haya importado un bledo el lugar y hayan permitido tal ultraje a sitio tan bello. y mira que existen alternativas.
Este tipo de yacimiento recibe la denominación técnica de Oppidum, que es un término genérico en latin que designa un lugar elevado, una colina o meseta, cuyas defensas naturales se han visto reforzadas por la intervención del hombre. (Fuente Wikipedia). Y a poco que nos fijemos veremos como al aproximarnos se hacen más numerosos los muros y diques entre pasos que bloqueaban el mismo.
 El lugar es de muy fácil llegada ya que sólo tenemos que dirigirnos a las ruinas de Baelo Claudia y en la misma carretera pues podemos dejar el coche, aunque algo más adelante existen espacios preparados como aparcamientos.
Dejamos el coche en: 36º5.754'N y 5º47.751'W.
Distancia: 14,03 kms.
Tiempo: 6 horas 15 minutos

Podéis descargaros el track clicando en la siguiente imagen:
http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=6077303

Desde la carretera ya podremos ver cual será nuestra meta de hoy, esas horribles torretas nos lo marcan.

Gran parte del recorrido lo haremos por una carretera asfaltada de poco interés pero desde la que obtendremos magníficas vistas.

Si no nos apetece andar tanto podemos subir en coche por dicha carretera hasta el segundo aparcamiento que se encuentra justo enfrente de la Cueva del Moro.
En dicha cueva se conservan en bastante buen estado (salvo las deterioradas por algunos cafres) unas pinturas rupestres datadas en 20.000 años de antiguedad (Paleolítico), y tuvo que ser un alemán (Lothar Bergmann) el que con su sudor y a costa de su propia salud luchó por la protección de la misma, mientras que nuevamente nuestros magníficos políticos no querían saber nada del tema. Deberíamos tomar buena nota.

Desde el mirador nuestra vista se hace larga, muy larga.

Debemos seguir la carretera y cruzar dos barreras que nos indican que no podemos pasar por tratarse de una zona militar. Haremos caso omiso a la indicación. La segunda barrera nos queda a la derecha, la cruzamos y seguimos por la carretera.

En breve y a nuestro frente nos encontraremos una instalación de antenas.

Por fin y sobre unos quinientos metros antes de las antenas abandonaremos el asfalto y tomaremos un carril a nuestra derecha que aunque se presenta en bajada, durará poco.

En la lejanía podemos ver el Faro de Trafalgar.

También en esta sierra anida una de las colonias más numerosas de buitres leonados de Andalucía.
A lo lejos ya podemos divisar nuestro objetivo, pero no nos engañemos, aún queda un buen trecho.

A partir de aquí comienza lo más interesante del sendero. entraremos en un paso protegido por amplios muros verticales de piedra que hacen un lugar idóneo para el desarrollo de plantas de humedad, tal como el helecho y musgos.

Accediendo al lugar más fresco de todo el recorrido, eucaliptos, alcornoques, helechos y algo más adelante, el paraiso de la jara pringosa (Cistus lanadifer).


En estos pasos ya se pueden apreciar los amontonamientos de piedras que bloqueaban o dificultaban el tránsito aunque también podrían haber sido simples refugios de pastores.


Salimos de este pequeño biotopo que forman las paredes rocosas, y a través de un eucaliptal, entramos en una zona de pinos y el camino se vuelve más pedregoso.

Es una pista que no tiene posibilidad de equivocación, la seguiremos hasta llegar a una zona vallada dónde nos encontraremos un montón de panales, el paso está justo antes del cartel que indica la presencia de abejas.

Aunque no se indica por ningún sitio, para acceder al vértice geodésico y zona alta, debemos atravesar esta valla, si intentáis otro camino sólo daréis vueltas al pico.

Por aquí se ven bichos sueltos aunque aparentemente mansos y asustadizos. Aunque viendo esos afilados cuernos no sé quién tenía más miedo.

A partir de aquí, miremos dónde miremos, encontramos motivos para buenas fotos.

A nuestra derecha el Cerro de San Bartolo.

Una de las varias escalinatas talladas en piedra.

Los aerogeneradores del Armachal.



Ahí en lo alto y casi inexpugnable se encuentra el vértice geodésico vilmente violentado por las horrososas antenas.



Ya sólo queda disfrutar de las vistas y tomar un poco de aire.

Con nuestro objetivo cumplido iniciamos el camino de retorno, que a pesar de ser finales de octubre e ir cuesta abajo se torna tedioso debido al calor del momento.

Una última parada para disfrutar desde el Mirador de Camarinal y hasta otro día.

1 comentario:

  1. Creo te equivocas con los comentarios a "políticos" (en esta u otras páginas de senderismo, soy guía profesional, y se de que hablo). Son cientos de quejas continuas, un año si, y otro también, sobre dejar "atentados" en este y múltiples espacios naturales o culturales... y simplemente NO HAY SOLUCIÓN. Los políticos andaluces, en general, viven y sienten en otras ondas, y estos comentarios, ni los leen, y si lo hace algún "asesor", los borran rápidamente de un imaginario que no existe para ellos.
    Siento estos comentarios, pero son miles lo que leo desde hace años, y TODO SIGUE IGUAL. Saludos

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