jueves, 21 de diciembre de 2017

PICO DEL ALGARROBO-PRISIONEROS-GARGANTA DEL GUIJO (17 DIC 2017) (PELAYO-ALGECIRAS)

Sendero que saliendo de Pelayo (Algeciras) nos llevará a coronar el Pico del Algarrobo a través de la Garganta de Marchenilla y Puerto de la Higuera. Una vez llegado al pico bajaremos cresteando por varios cerros que dan continuidad a la Sierra del Algarrobo para incorporarnos a la Senda de los Prisioneros, la cual seguiremos hasta la zona conocida como Los Tres Pinos, dónde tomaremos una vereda por la que cruzaremos la Garganta del Guijo. Subiremos campo a través hasta el un antiguo mirador y a partir de ahí, intentaremos conectar con la Cañada Real de Pelayo, hoy prácticamente desaparecida y comida por la vegetación, por la que volveremos al punto de salida.

ADVERTENCIA: En algunos tramos que ya reseñaré, esta ruta es difícil, unas veces por la excesiva inclinación del terreno y ausencia de camino y otras dónde la cerrada vegetación, entre las que destacan zarzas y aulagas, harán que tengamos que progresar por encima de matorrales pinchudos y por tramos dónde el uso del gps es imprescindible, salvo que conozcamos la zona. Aconsejo manga larga que algo os quitará.

Distancia: 10,66 kilómetros (track limpio, como siempre).
Tiempo: 7 horas 8 minutos.
Dificultad: Moderado-difícil.
Dejamos el coche en: 36º04.967'N - 5º30.201'W

Podéis descargaros el track clicando en la siguiente imagen:
https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/subida-al-algarrobo-prisioneros-guijo-17-dic-2017-21617263

El coche lo dejamos en el aparcamiento del restaurante Las Piedras. Justo a nuestras espaldas comienza un camino entre casas en claro ascenso.

Rápidamente llegaremos a una "vereda/correntía" que será la que marque la pauta de casi todo el sendero, la abundante vegetación ya nos indica que no será un camino cómodo.

Este primer tramo nos llevará al denominador común del sendero: la alambrada. Y es que prácticamente durante todo el recorrido llevaremos una cerca, a veces a la izquierda y otras a la derecha, pero siempre tendremos una alambrada en las cercanías. Aunque casi inapreciables, en este lugar encontramos dos angarillas, debemos pasar por la de la izquierda. WP ANGARILLA.

La segunda angarilla es la que encontraremos de frente y será por dónde debemos regresar, si todo va bien.

Continuamos subiendo, pero siempre tendremos que ir cerca de una alambrada que irá quedando a nuestra derecha, no hay camino marcado, así que como mejor veamos, pero sin perder de vista la alambrada.

El desnivel es notable y esto nos permite tener rápidamente buenas vistas. Al centro, parte alta de Pelayo escoltado por la Sierra del Bujeo (visitada en abril de 2014). WP VISTAS10.

Y a nuestra la derecha, la estrella del día: la Bahía de Algeciras. WP VISTA12.

Tenemos que pasar justo al lado de esa torre de electricidad. El camino discurre por una vereda que parece cavada "ex-profeso".  A la derecha del parduzco cerro existe una zona más verde que es hacia la que nos dirigimos, se trata de un gran alcornocal. Justo enfrente, la Sierra del Algarrobo. WP TORRE.

Conectaremos con una pista y debemos continuarla hacia la izquierda. WP INCORP PISTA.

Este cómodo camino nos introducirá en el bello alcornocal que antes vimos de lejos.

Aunque esta comodidad durará poco, tomaremos un desvío a la derecha que discurrirá casi paralelos a la Garganta de Marchenilla. WP DESV MARCHENILLA.

Nos sorprende que a pesar lo la espesa vegetación, la vereda discurre clara y sin obstáculos. Eso sí, seguimos en claro ascenso.

Este tramo finaliza en el Puerto de la Higuera. WP PTO HIGUERA.

De momento este nuevo tramo es más cómodo de lo esperado, un amplio y despejado camino en suave pendiente ascendente.

Otro tramo del magnífico alcornocal nos abre paso, afortunadamente aún no han brotado los nuevos helechos y esto hace que el camino se vea más claro y despejado. Pronto esto tendrá un verde manto.

El asalto a la cima lo haremos por la vertiente oeste, que es esta que vemos.

Conforme nos acercamos, a nuestro frente un alto muro rocoso, al frente y por la izquierda y pasando la alambrada que lleva tiempo acompañándonos, la cosa se complica.

Y a nuestra derecha, un pasillo sin piedras en el que se intuye un paso. Por allí vamos.

La pendiente es endiablada pero "piano piano se va lontano", aprovechamos para tomar aire y de paso disfrutar de una vista del Tajo de la Corza, en la Sierra de Ojén (visitado en febrero de 2014). WP VISTA28.

A pesar de no existir vereda, toda la ascensión está perfectamente "hitada" y con buen criterio, así que sólo hay que ir prestando atención a las marcas. Aconsejo soltar los bastones y dejar las manos libres para mayor comodidad en algunos agarres.

Al frente nos encontramos otra alambrada por la que hay que pasar. Su parte baja es ideal. WP PASO ALAMB1.

En el último tramo de ascenso la pendiente se suaviza, pero seguimos sin camino, tenemos que ir pisando la herriza bajo la que se esconden numerosas piedras y pueden existir oquedades, así que con cuidado.

Al centro derecha Las Esclarecidas, por detrás la Sierra de Palma, más a la izquierda Sierra de Luna y Bujeo.

Iremos dejando otro tramo de alambrada a nuestra izquierda. Los hitos son contínuos. Podemos ver que a pesar de la inclinación, el tramo es muy escalonado y se sube sin problemas.

El Dedo del Algarrobo desafiando la Ley de la Gravedad.

Gracias a los hitos, subimos más confiados aunque seguimos atentos a cada pisada.

Y por fin, la cima. WP CIMA.


Ahora toca disfrutar de las vistas, aunque el día no está totalmente claro, después de los últimos senderos en los que no pudimos tener "vistas largas", esto nos sabe a gloria. Al noreste, parte de la Serranía de Ronda, Sierras Bermeja, Los Reales y Crestellina, bajo ellas el pueblo de Casares, al centro Gaucín con su Hacho, Sierra de Líbar, a la izquierda y pertenecientes a la Parque Natural de Grazalema, las Sierras del Endrinal y Caíllo. También vemos otros pueblos entre los que podemos distinguir: Los Barrios, Castellar, San Martín del Tesorillo, San Roque y La Línea.

Y la Bahía de Algeciras con su Sierra Carbonera.

A levante, el Peñón y Algeciras.

Y hacia el sur y en contraluz, el Estrecho de Gibraltar y la silueta del Monte Musa.

A poniente, las Sierras del Bujeo, Ojén, Luna y Palma.

Y en lo alto del risco y marcando la máxima altitud, el Andarín. WP PUNTO MÁS ALTO.

Un último vistazo, que aún nos queda mucho que andar.

La salida la hacemos por la parte delantera del pico, o sea, por dónde llegamos, pero nos dirigimos hacia un cresto que acabará en la Senda de los Prisioneros, al menos eso pensamos. Nuevo paso de la alambrada. WP PASO ALAMBRADA.


Por delante nos quedan cinco cerros que iremos hollando poco a poco, sin perder de vista el Cerro de las Esclarecidas (visitado en septiembre 2017).

En un hueco de la roca algo nos llama la atención, se trata de una especie de bebedero de fresca y limpia agua. WP BEBEDERO.

Será una constante de subidas y bajadas con tendencia clara al descenso, por aquí da igual por dónde vayamos, aunque permaneceremos bastante cerca de una vieja alambrada que iremos dejando a nuestra izquierda. También existen hitos, pero realmente no son necesarios.


Con una rapidez inusitada, hemos descendido unos cientos de metros, atrás y lejano empieza a quedar el Pico del Algarrobo y sus 674 metros de altura.

Esto parece la cuesta de enero, la bajada es interminable. El cambio de color en el suelo marca el camino por dónde pasaremos.



Allí lejos ya podemos ver una porción de la Senda de los Prisioneros, a la que nos debemos incorporar.

Nueva mirada atrás.

Conforme nos acercamos al camino, el terreno se hace más cerrado, la herriza lo cubre todo, hay que andar con cuidado para evitar pisadas en piedras sueltas.

Lo que no esperábamos es que los últimos veinte metros para llegar a la pista, fuesen tan complicados, jaras, brecinas y aulagas, entre otras, nos llegan a la cintura y dificultan el avance. Hemos conectado en la zona conocida como Huerto del Jazmín., a poco más de un kilómetro de los Tres Pinos, lugar por dónde dejaremos la cómoda senda.

Creo que este cartel fue puesto al revés, ahora salimos del monte Algarrobo y entramos en el de Comares, pero la indicación figura al revés.

Poco antes de la casa de los Tres Pinos nos desviamos a la derecha en busca de una vereda que nos hará cruzar la Garganta del Guijo, el arroyo del Guijo también es conocido como arroyo Pícaro.

Por allí nos encontramos con una pareja encantadora que también hacen una ruta y con los que compartimos un trecho de camino. Desde aquí un saludo para Antonio y Juani.

La vegetación nos recuerda al tramo de la Garganta de Marchenilla, pero no tendremos tanta suerte, a partir de aquí todo será más difícil, y zarzas y aulagas nos cobrarán el peaje por este fantástico camino. WP ARROYO GUIJO.

Un gran árbol caído tapona totalmente la vereda. Pasamos como podemos. WP ÁRBOL CAÍDO.

A trechos el camino se aclara algo y nos da un respiro, aún no sabemos la que se nos viene encima.

Un llano con numerosas colmenas, todas con inquilinos, hacen que pasemos rápido y sin acercarnos demasiado. A partir de aquí el track que teníamos no sirve para nada, el supuesto camino está totalmente invadido por vegetación variada, y casi todas "pinchudas", después de intentar varias alternativas, nos decidimos a tirar una línea recta ascendente en busca de un mirador abandonado que supuestamente existe por la parte alta.

Para llegar al mirador, tuvimos que pasar por encima de infinidad de aulagas y traicioneras zarzas, sin camino, sin track y sólo guiados por la intuición que quién tiene la necesidad de seguir adelante. Para colmo al llegar a las cercanías del mirador una alambrada corta totalmente el paso, afortunadamente y cuándo estábamos a punto de deshacer lo andado y retroceder hasta las colmenas, vimos un lugar de paso entre el alambre cinegético y por allí pasamos.

Vistas desde el mirador. A partir de aquí deberíamos conectar con la Cañada Real de Pelayo que nos debería llevar hasta las inmediaciones al punto de salida, pero nuevamente encontramos multitud de problemas, el principal es que la Cañada está prácticamente desaparecida y sólo se conserva un pequeño tramo que llegará hasta la casa en ruinas de la siguiente foto.

Fuimos encontrando algunas porciones de vereda pero el camino (dónde existe) es muy malo y está protegido por las temibles zarzas lo que nos obliga a ralentizar el paso, incluso usar los bastones a modo de machete para poder pasar. Por aquí no ha pasado nadie en mucho tiempo.

Poco a poco vamos avanzando aunque con la incertidumbre de no encontrar una trazada más asequible. La guinda a este "pastelón" la encontramos en el tramo final, antes de conectar con la angarilla señalada al principio, dónde también tuvimos que hacer varias bajadas y subidas un tanto erráticas en busca de alguna vereda algo más practicable que la que hicimos, pero no fue posible.

Algún que otro claro nos permitió ver África con algo más de nitidez, tiempo aprovechado en tomar aire y foto.

Con más esfuerzo del previsto conseguimos llegar a la angarilla, a través de la cual repetiríamos el tramo inicial. Verla aparecer fue todo un alivio. Una vez finalizado el sendero y reposado tampoco nos pareció que fuese para tanto, pero haciéndolo sí que nos pareció muy complicado, si lo hacéis, llenad la mochila de espíritu espartano, os hará falta. Quién avisa no es traidor. Este sendero engaña, tiene mucha más complicación de la previsiblemente aparenta. Aunque contando con el track actualizado, todo os será mucho más fácil, dentro de la dificultad que tiene. Unas tiritas en la mochila tampoco deberían faltar.

El coche está a escasos cuatrocientos metros.

Si no queréis complicaros la vida, aquí tenéis una trazada alternativa para evitar este duro tramo que comienza en las colmenas. En el waypoint "DESV124" existe una pista que nos llevará a conectar con la N-340, será un cómodo paseo de 1,2 kilómetros, y luego caminar por el lateral de la carretera durante un trecho parecido, hasta llegar al punto de salida. Ahorraréis algún kilómetro y muchos pinchazos, pero perderéis la belleza del aislado, bonito pero sufrido paso por el que supuestamente discurre la Cañada Real de Pelayo, tan sufrido que ni hice fotos.

Y ya sabéis, búscanos dónde haya un sendero, una montaña, un árbol, dónde un humilde musgo espere paciente el deshielo, búscanos dónde el buitre leonado se siente invencible o dónde la pequeña Langeii desparrame su perfume, búscanos y si nos encuentras, será un placer saludaros.